Antes creía en eso de: “Si estamos destinados, nos encontraremos más adelante”. Hoy ya no.
Hoy creo que el amor no se posterga: se elige en el presente, se construye con acciones, se cuida con acuerdos y se sostiene con compromiso.
Lo que vale la pena no se deja en pausa ni se guarda para "cuando sea el momento perfecto". Se trabaja, se defiende y se prioriza hoy.
Porque quien de verdad quiere, elige.