En México tenemos que hablar, orar, tomar cartas en estas decisiones, porque la próxima parada del tren levantará legisladores en México como este desalmado.
Viviendo solo entendí que en Friends nunca te muestran como hacen para pagar el alquiler las expensas o los impuestos de un departamento gigantesco en el medio de Manhattan porque no sería una comedia sino un thriller psicológico.
El feminismo supremacista no está interesado en la vida de las mujeres, sino en cómo poder transformar su muerte en capital político e ideológico. “Es una muerte política”, como ellas mismas dicen acá: esto es, una muerte a la que le podemos sacar jugo político.