No hay forma que veas jugar a Shai Gilgeous-Alexander y digas "Yo soy fan de este tipo, me gusta como juega" a menos que seas fanático de Oklahoma.
Es repugnante en todo sentido de la palabra, no tiene absolutamente nada de disfrutable.
Que LeBron James haya cortado su histórica racha de al menos 10 puntos en cada partido prefiriendo asistir a un compañero libre antes que forzando una acción individual es un buen reflejo de lo que ha sido y es como jugador.