Buenos días, hoy va ser un día especial, por primera vez voy a compartir mi cartera de inversión.
Nunca lo había hecho, pero creo que ya toca hablar desde dentro y con total transparencia. 👇
Más del 50% de mi cartera está concentrado en solo dos acciones: $IREN y $GOOGL.
Muchos lo verán como un riesgo, pero para mí es convicción.
Aun así, mi cartera sigue en construcción, y poco a poco iré añadiendo nuevas posiciones para equilibrarla mejor.
$IREN se ha convertido en el corazón de mi cartera y
empezó siendo solo un 10%, pero el crecimiento y la convicción hicieron el resto.
He visto la acción volar, desplomarse y volver a levantarse…
Y aun así, no pienso reducir. Las grandes convicciones se construyen aguantando volatilidad.
En $GOOGL entré a principios del año cuando todo el mundo decía que su buscador estaba acabado, antes del juicio antimonopolio.
Muchos pensaban que el buscador estaba acabado frente a la competencia de IA como chat gpt , pero yo seguía viendo un empresón.
Hoy cotiza a un precio más razonable, y aunque parte del recorrido ya se ha hecho, sigo creyendo que su potencial a largo plazo está lejos de agotarse.
Google no es solo un buscador: es infraestructura digital, IA, publicidad y nube. Y eso vale mucho más de lo que muchos piensan.
¿Qué os parece la distribución? os leo en comentarios👇
🚨Esto no es una recomendación, es solo mi camino, con sus aciertos y errores.
Cada inversor tiene su propio contexto, tolerancia al riesgo y horizonte temporal.
Y sí, puedo equivocarme.
Un loco tiene 2 perros, uno joven y otro viejo
Y cuando va al parque tiene que tirar 2 pelotas
Una lejos para el joven
Y otra cerca para que el viejo siga pensando que la agarra primero
Si inviertes pensando en 5-10 años, te da igual si mañana el mercado cae un 5%.
Porque a corto plazo, los precios se mueven por emociones: miedo, euforia, rumores, amenaza de aranceles...
Pero a largo plazo, lo que realmente pesa es el valor real de las empresas: sus beneficios, su crecimiento y su capacidad de adaptarse.
Si una empresa sigue aumentando sus ventas, mejora márgenes y reinvierte de forma inteligente, da igual que su acción baje un mes o incluso un año.
La cotización es solo el reflejo temporal del ánimo del mercado, no del valor intrínseco.
Por eso los grandes inversores no miran tanto las velas, miran los balances.
No compran “acciones”, compran negocios.
Y cuando el mercado se pone nervioso, no se asustan: aprovechan.
Las caídas solo asustan a quien no entiende lo que posee.
Si sabes lo que tienes, las caídas son rebajas.
El largo plazo no se trata de esperar, se trata de entender.