Adoro las amistades que no exigen constancia. Cada quien vive su vida, y pueden pasar semanas o meses sin hablar ni verse... pero la lealtad sigue intacta. Cuando se reencuentran, todo es como siempre: Bonito, natural, auténtico.
La etapa de estar solo, ir al gym, comer sano, dormir tus 8 horas, tener hábitos sanos, invertir tiempo en ti y no tener que darle explicaciones a nadie recomiendo no saltársela.
uno no llora por personas, llora por la desleatad, la falta de respeto, la falsedad, lo mal agradecido que pueden llegar a ser, que no valoren nada, eso duele. Porque superar a una persona se supera, pero lo difícil es superar lo mal que le pagaron a uno
Hay que aprender a dejar fluir los amigos, a no reclamar reciprocidad en las relaciones cuando no te la quieren dar, a no forzar vínculos y a hacerse a un lado cuando ya no te sientes parte. No por ellos, sino por uno