Créanme, yo siempre perdono todas las cosas que me hacen, pero jamás, jamas, olvido cómo me afectó, y por eso mismo, ya nada vuelve a ser igual con esa persona.
Al ponerte de novio asumís un compromiso de cuidar el corazón de la otra persona, si no están listos para tanta responsabilidad como poner siempre en primer lugar los sentimientos del otro, mejor quédense solos, ahorran muchas lágrimas y malos ratos