Las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me sacaron cosas en cara, las que no se pusieron a hablar de mi, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.
con el tiempo uno aprende a ahorrarse palabras y no reaccionar cada vez que escucha o ve algo que no nos gusta, aprendes a alejarte, evitar lugares, situaciones y personas que no valen la pena como para perder tu tiempo y energía, nada más maduro y sanador que eso.