Han matado a Maricarmen.
Sin ningún escrúpulo han utilizado el sufrimiento de una persona mayor para montar una campaña que ocultase la responsabilidad del Gobierno en el desastre de la vivienda.
La responsabilidad de Pedro Sánchez, como dijo Maricarmen.
Que se sepa quien ha traído la ruina y la muerte (en el apagón, en la DANA, en Adamuz, en Ceuta) a España.
PÁSALO.
Atención venezolanos,
cuidado con la desinformación de lobistas yanquis que prefieren negociar con capataces asesinos y ladrones que con empresarios libres.
Y cuidado con la desinformación de periodistas codiciosos que huelen más el dinero que las noticias y les gusta mucho más que la verdad. Algunos como Javier Negre parecen haber entrado ya de lleno en la órbita de Delcy Rodríguez. Confirma así su olfato por los negocios que requieren estomago.
Sus intentos de presentar a Delcy como miembro de “una coalición” con la administración norteamericana son tan grotescos como interesados.
En Caracas y Washington hay muchas fuerzas intentando sabotear la que ya es la única lógica reacción posible a la monstruosamente cruel y asesina conducta de los criminales de Delcy tras el terremoto.
Esta no es otra que enterrar el
plan de “gobernadora Delcy” y llevársela de inmediato con Cabello ante la fiscalía de Nueva York.
Por supuesto los grenell, los negre y los cabellos, rodríguez y padrinos y Gramoz Arteaga están en contra de que se imponga este cambio de planes que supone:
Cumplir con las órdenes de arresto, replantear toda la transición hacia unas elecciones sin mucha dilación, hacer una clara advertencia al régimen y dejar que un equipo de transición con participacion de Wdmundo González y Maria Corina en Caracas organice las tareas humanitarias, los planes de reconstrucción y el proceso electoral.
@DaniRemigio Y por supuesto que si eres un extranjero que ha venido a estudiar una maestría, trabaja, paga impuestos, tiene visa de estudio o de trabajo, puedes estar 10 años sacando la nacionalidad. El requisito para obtenerla es ser ilegal y no cotizar :)
@AntonioMaestre Lo tuyo es de psiquiatra, de verdad. Cómo se puede ser tan ignorante de la realidad cómo para afirmar que Zapatero fue quien sacó a los presos políticos. Deja de repetir como borrego el mensaje del narcoestado y de los medios de pseudo izquierda.
La dictadura venezolana, que era una democracia plena, lleva dos horas liberando presos políticos, que no existían, siguiendo las órdenes de Trump, que sólo quería el petróleo y no le interesaban esos presos políticos inexistentes.
Curioso.
Los socialistas españoles están felices con los magrebíes y musulmanes que van a transgredir sus costumbres, a vivir del Estado y a delinquir.
Pero no lleves a un venezolano que comparte cultura, idioma, costumbres y quiere trabajar, porque eso es fascismo.
@ArantxaTirado Lo que lamentas es que no hayan periodistas sinverguenzas como tú que defiendan semejante barbaridad en público faltando el respeto a los venezolanos. Lo siento pero como te dijo mi compatriota “ser chavista o defender al chavismo en el 2026 es digno de una deficiencia mental”
@andreaatanesm@uRureal@Inforenfe Hola! Puedes darnos más información? Estamos en un bus que salió De Santiago hasta pueblo de Sanabria… avanzando lento por la n525
@Caroldopico_@Inforenfe A mi me ha llegado y simplemente dice que el tren puede sufrir retrasos…. Y te dejan la web de Renfe para cambios o anulaciones. Lo mismo que nada.
@Inforenfe Estoy en la estación de Coruña. Los trenes de Coruña - Madrid desde ayer a las 16:00 no han salido y no tienen previsión de salir. Comentan también que la información de twitter no es 100% la correcta. Para enterarte tienes que estar en la estación.
Estas son palabras de despedida de un corresponsal de la BBC después de haber vivido y cubierto por 3 años las noticias de Venezuela para el prestigioso medio británico: Espero que alguien lo lea: Daniel Pardo / BBC Mundo "A veces no me queda claro si Venezuela es un lugar feliz o infeliz. Porque parece ambas cosas. Más allá de las penurias que sufre el país, y por muy pesimista que esté, el venezolano anda por la vida regalando gestos fraternales. La gente más alegre del mundo puede encontrarse en una cola kilométrica en el supermercado o en un hospital quebrado y sin insumos. Temo que pronto vaya a suscribir lo que decía Gabriel García Márquez, quien en su “Memoria feliz de Caracas” (1982) escribió que “una de las hermosas frustraciones de mi vida es no haberme quedado a vivir para siempre en esa ciudad infernal”. Hasta Gabriel García Márquez se enamoró de Caracas. Pero el recuerdo que me llevo es más feliz que infeliz. Incluso en las kilométricas colas es posible encontrar sonrisas y gestos fraternales. Porque en la esencia del venezolano, en ese limbo entre felicidad e infelicidad, encontré enseñanzas para el resto de mi vida, aquellas en la raíz de instituciones como “poco a poco se llega lejos”, “esto es lo que hay” y “al mal tiempo, buena cara”. Echaré de menos… Y me transportaré a las playas del Caribe cada vez que huela y beba uno de los exquisitos rones venezolanos (también, dicen, los mejores del mundo) Memoria feliz de Venezuela Cuando hable de la Venezuela que viví tendré que mencionar escasez, inflación, delincuencia, gente jodida en un sinfín de maneras. Pero haré el esfuerzo de ir más allá de esta coyuntura, lejos de los cínicos, corruptos y malandros. Me llevo, más bien, la sonrisa del recogedor de basura, el coqueteo de la funcionaria pública: ese calor humano caribeño que tanto extrañan los miles de venezolanos que se han ido del país recientemente. Los venezolanos que ríen para sobrellevar la crisis. Es como si en Venezuela la movilidad social estuviera en la cultura; como si el clasismo fuera cuestión de las minorías: acá el chofer es el confidente del jefe y la empleada del servicio, un pilar en las familias de clase media. No hay sueldo ni vestimenta ni buenos modales que estén por encima de un saludo, de una broma que democratice las relaciones: que ponga a un mototaxista en el mismo rango de un ministro; que archive, rápidamente, el trato de “usted”; que inspire, en cuestión de segundos, decirle “mi amor”, “mi cielo” o “papito” a un desconocido. Venezuela vive en un raro estado de paciencia, de tolerancia. La impuntualidad es permitida. Del país me llevó las sonrisas. Algunos venezolanos dicen que ese estado de constante regocijo, de no tomarse nada en serio, es lo que “tiene a este país jodido”. Pero para mí es una enseñanza de que no hay preocupación que arregle los problemas, esa gran solidaridad no la veo en ningún lado de la desarrollada Londres ni de mi Europa allí ni las familias se ven en su mayoría... Ser feliz es gratis, aprendí de los venezolanos. "Por mucho que la arepa este cara" Daniel Pardo -BBC LONDRES