Muchas veces me busqué en lugares donde nunca hice parte; me daba rabia e impotencia no obtener ese papel que supuestamente tanto anhelaba.
¿Pero realmente lo quería? ¿Valía la pena? Al pensarlo inmediatamente las señales aparecían y todo se desvanecía.+
Desgaste soy más radical, determinada y sensata.
Lo más chévere del cuento y supongo que es la recompensa, es que poco a poco he ido formando un lugar seguro lleno de tranquilidad por donde lo mires y me siento muy afortunada.
De amor propio. Era una decisión tomada, no había vuelta atrás; mandé todo al carajo: personas, gustos y culpas ajenas con las que cargaba.
¿Por qué soportar y sostener asuntos que no van para ningún lado? Esa fue mi motivación.
Y ahora…pues ahora siento que después de tanto+
Me di cuenta que lo que cura no es el contacto cero, ni el tiempo, ni siquiera la terapia, lo que en realidad te cura es aceptar tus sentimientos, dejarlos existir, saber lo que mereces y que no necesitas superar al 100% las cosas para vivir una vida feliz y tranquila.