Todo lo auto (autocuidado, autocontrol, autoregulación, autoestima, autodialogo... ) No existe sin un Inter. El espejismo fantasioso de que yo solo puedo, o que somos un isla, hace que se nos olvide que somos relacionales.
Mi pequeño granito de arena a la ciencia, al que tantas horas le he dedicado, dando visibilidad a un colectivo tan poco estudiado, y porque ole yo lo he conseguido y me hace muchísima ilusión! 👏🏼✨🥰
De aquí a 30 años las únicas personas que recordarán todas las horas extras que hacías de trabajo, todas las horas que dedicabas en crecer laboralmente serán tus seres queridos.
Recordarán tu ausencia.
Hola, soy psicólogo y quizás me conozcas por frases como:
― No, no te voy a leer la mente
― No, no tengo trucos infalibles para eliminar tu malestar pero puedo ayudarte a saber gestionarlo
― No, por ser psicólogo no soy inmune al malestar emocional porque ante todo soy persona
¿a ustedes no les pasa que son adictos al ✨cafesito✨? y no como sustancia sino como concepto
tomarte un coffee break, ir a una cafetería, tomarte un café mientras haces algo romantizable o no haces más nada, café con amigas, coffee dates, etc.
nunca jamás comprenderé la lógica de la gente que se ducha por la mañana o sea tú te metes a la cama por la noche con toda la suciedad del día que asco
Lo digo cada vez que cambiamos el horario. Cosas como el frío o el calor son subjetivas y que te guste más una u otra depende de la persona.
Pero que se haga de noche a las 6 es objetivamente malo.
Noviembre de 2017. Fallece mi abuelo. Tenía cabras, perros, gallinas y más animales de los que alguien tenía que hacerse cargo.
Así que yo, urbanita y amante como nadie de Madrid, me dispongo a irme unos días allí para ver qué hacía con ellos.
6 años después aquí sigo.
La parcela estaba a 20km del pueblo más cercano y yo, a pesar de mis 24 años, no tenía carnet de coche. Así que cogí un Alsa que me dejó a 3km de la parcela y para allá que fui.
Los primeros días fueron raros. No tenía demasiadas cosas que hacer y es difícil acostumbrarse a un cambio tan drástico. Pero algo pasaba dentro de mí, sobre todo ocurría por las noches, un sentimiento de felicidad indescriptible inundaba todo mi cuerpo, una sensación de paz y tranquilidad que me hacía sentirme más libre que nunca.
Iba muy a menudo a Madrid en mi Alsa, al principio cuesta desconectar del todo. Pero poco a poco me fui haciendo a esta vida y la idea de volver a Madrid de manera definitiva se me hacía cada vez más incómoda. "¿Pero cómo me voy a volver a meter en un piso?" Pensaba dando vueltas por mi hectárea mientras observaba a los animales.
Así que los animales se quedaron conmigo. Es más, vi negocio en la venta de huevos y compré más gallinas. También vi que lo de tener cabras no era lo mío y las fui regalando. Planté mi primer huerto. Fue un poco desastre y la mala hierba era más alta que las tomateras, pero poco a poco y error tras error la naturaleza fue enseñándome cómo se hace.
Planté 110 almendros y murieron todos. Luego planté 110 olivos y se los comieron las cabras que quedaban. En fin, las cosas de ser un urbanita en proceso de adaptación.
Me saqué el carnet de conducir y tras mucha búsqueda y tiempo perdido en tareas que no merecían la pena encontré varias formas de ganar algo de dinero por Internet, y eso fue el paso definitivo para establecerme aquí.
Mi padre me enseñó a usar la motosierra, cortasetos, desbrozadora y todo tipo de maquinaria. Al poco tiempo varios vecinos ya me pagaban para que cuidara sus parcelas. Se alegraron mucho de tener a un chaval joven con ganas de trabajar en la zona.
6 años después parece que lleve aquí toda la vida. Mi estancia en la ciudad queda tan lejos que parece que soy una persona distinta. Cada día la naturaleza me enseña cosas nuevas y poco a poco voy dominando el entorno que me rodea. Nunca sabemos que nos deparará la vida pero no me veo en ningún otro sitio.
Tweet dedicado a mi abuelo, el huevero, que se habría alegrado infinitamente de que ese chaval que le hacía poco caso cuando le hablaba de sus cosas de campo ahora haya seguido su legado y tenga ganas de vivir igual que él, rodeado de naturaleza y animales hasta que llegue la muerte.
Ser una persona psicóloga no te exime de que te pasen cosas como al resto de la gente. A las psicólogas también nos hacen ghosting, sufrimos pérdidas, atravesamos duelos, tenemos precariedad laboral… Y todas esas cosas que les pasen también a los demás.