El mundo antes de ser congresistas:
“Me violó horrible, horrible, al otro día que amanece fui a orinar y no podía, mi ropa interior estaba pegada de la sangre y de todo lo que me había hecho.”
Mataban a los niños violados.
Como dijo Silvestre Dangond: ‘Comprar el tiquete no es lo mismo que entra al avión’.
Asi pasa en la vida, uno a veces cree que va y resulta que ni iba.
Soy de la generación que le tocó formar los lunes en el colegio para cantar el himno nacional, escuchar las palabras del señor rector y ver que una niña se desmayaba porque no había desayunado.