Todo mi respaldo y gratitud a Rafael Saltos, que en apenas 13 días como director provincial, pudo organizar de la mejor manera las primarias, con seriedad y sin ningún interés propio. Han sido noches enteras sin dormir.
NADIE, absolutamente NADIE, puede estar por encima de la estructura del partido.
¡Hasta la victoria siempre!
@JuanIvanCuevaEc Cuando era candidato decía que RC era un gran presidente y que iba a rescatar sus obras… en fin otro lojano más de lo Romos que de los Benjamines Carrión
Eres una vergüenza, al igual que sus amiguis del gobierno. Un SERVIDOR PÚBLICO que haga este tipo de chistes porque le dio la gana ir a ver a su familia está despedido inmediatamente.
Hola Elena, gracias por estar pendiente. En efecto es un vuelo a Denver con escala en Panamá. Como publiqué en mis redes personales acaba de ser el cumpleaños de mi hijo y mi padre, que también cumplió años, nos ha invitado a apoyar a la selección. Vamos a pasar juntos unos días, mi ausencia está a cargo a vacaciones.
¡Vamos Tri! 🇪🇨⚽
Cuando asumí la Presidencia hice un compromiso con los jóvenes ecuatorianos: que este gobierno trabajaría para ellos.
Hemos entregado becas, impulsado capacitaciones internacionales, creado pasantías pagadas y ampliado los cupos de educación superior en institutos públicos.
Hoy damos un paso más: abrimos 150.000 nuevos cupos de Jóvenes en Acción, que iniciarán el 1 de julio y durará tres meses. Esta es una inversión de 180 millones de dólares en nuestros jóvenes, para que se capaciten e inicien actividades laborales.
Las inscripciones ya están abiertas en:
https://t.co/4RgzxnuMju
LA FARSA DE LA NUEVA DERECHA
Hablan de patria y soberanía,
apelan a la grandeza de sus naciones y dicen que vienen a rescatarlas, pero luego se bajan los pantalones ante cualquier atropello de potencia imperial, especialmente de estados unidos e Israel, que los financian. No fortalecen los intereses de sus países a nivel internacional, solo encajan en las estructuras de subordinación imperial.
Hablan de valores cristianos y de una supuesta batalla moral entre el bien y el mal,
pero una y otra vez chocan con los propios pronunciamientos de iglesias, conferencias episcopales y líderes religiosos que denuncian el abandono de los más vulnerables, los recortes a la cooperación o el rechazo al extranjero. Algunos se declaran abiertamente de otra religión, otros fomentan el evangelismo norteamericano individualista ultracapitalista que va contra la tradición solidaria del catolicismo.
Prometen mano dura contra la violencia,
pero la mano dura suele traducirse en más represión sobre los sectores populares, más cárceles y más militarización, sin abordar las causas profundas de la inseguridad: exclusión, desigualdad, falta de oportunidades y debilitamiento de las instituciones públicas. Nunca aplican la mano dura contra la clase social dominante a la que pertenecen.
Dicen combatir el narcotráfico,
pero rara vez hablan de las grandes estructuras financieras que permiten el lavado de dinero, ni de las conexiones entre poder económico, paraísos fiscales y crimen organizado. Algunos son apoyados por narcotraficantes (Abelardo de la Espriella en colombia), otros han sido condenados por narcotráfico (Juan Orlando Hernández en Honduras), o sus grandes corporaciones están vinculadas, de alguna manera, a la cadena de exportación del narcotráfico (grupo Noboa en Ecuador). Mientras tanto, la producción y la exportación sigue en aumento.
Prometen acabar con la corrupción y gobernar para todos,
pero allí donde gobiernan suelen impulsar privatizaciones, recortes y transferencias de poder hacia élites económicas que terminan debilitando la capacidad del Estado para garantizar derechos y cohesión social. Deshuesan el estado, aumentan el despojo extractivista, son sumisos al FMI y a organismos financieros internacionales, y allí donde gobiernan provocan levantamientos populares porque la gente empieza a vivir peor con sus políticas de despojo.
Y mientras hablan de libertad y democracia, apoyan las guerras e invasiones ilegales, destruyen los contrapesos del poder del estado, persiguen a sus rivales políticos, convierten el insulto, la polarización y la deslegitimación del adversario en una estrategia permanente. Atacan a periodistas, medios, organizaciones sociales y cualquier voz crítica que cuestione su relato.
La próxima vez, no te fijes en lo que dicen defender.
Pregúntate a quién benefician realmente sus políticas cuando llegan al poder.