Que rico y que calientes nos ponemos imaginandonos repetir la experiencia quetuvimos, y que arrechera mientras nos susurramos al oido todo lo que hicimos y hariamos nuevamente.
Vivimos nuestra primera experiencia de intercambio el sábado pasado con una pareja amiga (no sw) en su finca, rodeada de café, en un ambiente frío. Compartimos un momento íntimo de conexión, que, más allá del deseo, nos llevó a una complicidad nueva, que ahora exploramos juntos.