No conocí a Dios en la iglesia; lo conocí en las madrugadas cuando me dolía el corazón, y el miedo, la ansiedad y la depresión se apoderaban de mí, lo conocí cuando sentía que ya no podía más, fue ahí donde realmente lo conocí.
Si la amas, no la destruyas. Recuerda como lucía la primera vez que la viste, radiante, hermosa y feliz. Manténla así, no la apagues. Si la amas mantén en su belleza, su bravura. Ella ha vencido sus miedos e inseguridades para estar contigo, sé digno de ese honor.
No hay ex novio con el que quiera volver, no hay “amistad” que quiera retomar, no hay nadie de mi pasado que quiera volver a ver. Si se quedaron allá por algo será y no los necesito
a mí no me gusta sacar nada en cara, pero algún día me gustaría contar muchas cosas, sólo para que sepan que mal agradecidas pueden llegar a ser algunas personas y después se ponen en papel de víctimas.
Una relación no se sostiene solo de amor. Lo financiero importa, el sexo importa, la relación familiar importa, las proyecciones importan, los procesos académicos importan, pero hay gente que no está preparada para esta conversación.
La ansiedad AGOTA.
Los movimientos involuntarios , el corazón desacelerado o muy acelerado , dolores frecuentes en la espalda , la sobrepensadera , los problemas de Colón , la escamacion de la piel , sentir que avanzas y luego das 3 pasos atrás,
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de relaciones tóxicas o desamores. Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar.
No le pido a la vida que sea buena conmigo, le pido que nunca me falten las ganas de continuar. Que pueda seguir llorando, pero también que me quiera seguir levantando. Que ría, gane, pierda, me traicionen, me amen, me mientan; pero con la certeza de poder seguir sin miedo a la vida.