Xavi cogió un equipo totalmente destruido, noveno en liga, sin ilusión, sin alma y lo hizo volver a ganar títulos, Xabi tenía el equipo más caro del mundo, 200 kilos para fichar y ha dado asco día tras día hasta irse por la puerta de atrás.
El debate nunca existió.
Sydney Sweeney dio cátedra de cómo se combate la locura progre: sin miedo, sin explicaciones y sin pedir perdón.
Ella ahí… estoica, serena, imperturbable, no solo no se disculpa, sino que borra por completo la polémica con indiferencia.
Frente al chantaje emocional de la izquierda, el primer paso es demostrarles que su berrinche no importa. Que aleguen solitos.