Corrió el pelotazo, trabó y le ganó a Spence, cuidó la pelota con la derecha y le giró con la zurda a Harry Kane como si fuera un amateur, después le metió un caño suave a Anthony Gordon y amagó con un gesto a Anderson.
Todo esto con casi 40 años y en una semifinal de un Mundial
Hoy dormiré en el aeropuerto jodido y quizas escribo cosas en caliente pero hay algo que no me veréis hacer.
No me pienso bajar del puto barco de Hansi Flick ni a punta de pistola. Si hace falta me hundo y me ahogo con él.