Su último acto en esta vida fue habernos devuelto, aunque sea por un breve momento, aquella sensación e ilusión del Boca mítico y creer que todo era posible.
Para mí eso vale más que cualquier otra cosa.
No hay palabras para este momento.
Te amo Miguel, gracias por todo lo que hiciste por Boca y por el fútbol.
Se nos fue un gran DT, pero mejor persona.
Fuerza a toda su familia y seres queridos. QEPD leyenda.