Sobre el 1ero de mayo cuenta Eduardo Galeano:
Chicago está llena de fábricas, Chicago está llena de obreros.
Al llegar al barrio de Haymarket, pido a mis amigos que me muestren el lugar donde fueron ahorcados, en 1886, aquellos obreros que el mundo entero saluda cada primero de mayo.
—Ha de ser por aquí—, me dicen. Pero nadie sabe.
Ninguna estatua se ha erigido en memoria de los mártires de Chicago en la ciudad de Chicago. Ni estatua, ni monolito, ni placa de bronce, ni nada.
Tras la inútil exploración, me llevan a conocer la mejor librería de la ciudad.
Y allí, por pura casualidad, descubro un viejo cartel que está como esperándome, metido entre muchos otros carteles.
El cartel reproduce un proverbio del África: Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador.
Una de las fotos más pintorescas de la guerra civil en Madrid. Era el año 1937. Llevábamos ya un año de guerra. Un fotógrafo minutero hace una fotografía a un grupo de soldados delante de una pared plagada de cartelería de otros tiempos.
Junio o julio de 1937. En algún lugar de Asturias. Retrato de 4 chicas sonrientes. La risa, la alegría, la amistad y el optimismo son atemporales. Siempre han estado ahí.
Una de las fotos más bonitas de lavanderas que he visto. Se tomó en el río Miño a su paso por Lugo. Entre 1920 y 1936. La tomó el fotógrafo portugués Antonio Passaporte, que trabajaba para la empresa de Concepción LÓpez y Charles AlberTY, y por eso firmaba sus fotos como LOTY.
La playa de La Concha en San Sebastián en 1925. Hace 100 años. Tres chicas posan junto a uno de los elementos más pintorescos del mobiliario urbano en aquellos tiempos: las perchas para colgar el albornoz. Tiempo de risas, lujo y glamour en un ambiente Art Deco.