La gente indignada por el aborto del niño con síndrome de Down como si ellos fuesen los que van a tener que cuidar toda la vida a alguien con esa discapacidad.
Es muy fácil condenar las cosas cuando uno no es el que las va a vivir.
En la grada como uno más, viviendo a su Madrid.
Sin palco ni nada. Sencillez.
Viendo la despedida de su cuñado.
Joselu es todo a lo que aspira ser un madridista de bien.