Algún día voy a tener un novio que me presuma y le diga al mundo entero que soy lo más bonito que le pudo haber pasado. Mientras tanto voy a seguir valiendo verga.
No se trataba de rabia ni resentimiento, mucho menos de odio; lo mío era una cuestión de decepción, por andar siempre esperando lo que yo estaba dispuesta a dar.
A veces, muy a veces dos personas se encuentran. Y entre la locura y caos del mundo, se sonríen. Se sonríen, se miran. Porque se han dado cuenta de que ese tipo de cosas pasan una sola vez en la vida Y aun así, dan media vuelta y deciden no ser.
Hay un tercer camino que voy a recorrer y no será contigo, no te voy a escoger. Y sentirás lo mismo que yo sentí ayer, y aún la tinta indeleble quedará en nuestra piel.