No creo en etiquetas o auto-descripciones... todo esta en constante evolución. Espero ser hoy mejor que ayer (para algunos quizás peor pero no me importa)
No entiendo a toda la gente que ha salido a culpar a Mónica Martinich de haber sido brutalmente embestida por un conductor que la mató y huyó con la misma frescura con la que rebasó por la derecha y pasó por encima de ella.
Mónica podía estar incumpliendo una regla al correr por la calzada. Pero una cosa no borra la otra: el conductor tomó una decisión muchísimo más grave y determinante para lo que ocurrió.
Hay algo muy perverso en esta necesidad de buscar qué hizo la víctima para merecer lo que le hicieron. Si la asaltaron, por dónde andaba. Si la agredieron, qué habrá hecho para provocarlo. Si la persiguen, por qué se expone o por qué critica tanto al poder. Si la atropellaron, por dónde corría.
Tenemos una cultura punitiva que necesita encontrar alguna falta en quien recibe el daño: una imprudencia, una provocación, una opinión incómoda, haberse expuesto demasiado. Algo que permita decir: «también se lo buscó».
Y así terminamos haciendo responsable a la víctima de la agresión que sufrió y, a veces, hasta de su propia muerte.
El accidente ocurrido este amanecer en la vía a Samborondón entre el conductor de un vehículo y una chica que estaba trotando en el asfalto, evidencia una vez más la irresponsabilidad con que se maneja en esa vía. A veces es mejor que haya congestión de tránsito, porque cuando la vía está descongestionada piensan que están en una pista de F1. Van a velocidades que superan los 100 kms, se meten a veces a rebasar en el carril de servicio (el ubicado en el extremo a la derecha), hacen unas diagonales y a veces hasta terribles transversales tan solo para no avanzar 100 metros y coger el retorno indicado, no respetan direccionales del carro delantero y tantas otras barbaridades. Sin embargo, se quejan cuando hay radares y dicen que los están vacunando porque van en la velocidad correcta.
No se escapan de esta crítica aquellos peatones irresponsables a los que a las 6 de la mañana los he observado cruzar por la vía exactamente al pie de un puente elevado.
Profunda pena por el mencionado accidente, del cual no he querido ver las imágenes, peor publicarlas. Mi pesar por aquello, ojalá se dé con el responsable, pero sobre todo, que se intensifiquen los controles, no solo haciendo batidas si no con personal distribuido en diferentes lados de la vía qué puedan percatarse de estos irresponsables qué van a gran velocidad o que hagan maniobras peligrosas y puedan interceptarlos.
Sobre ciertas respuestas que leo de mi X relacionado con el accidente:
Es verdad sobre la existencia de la vía dentro del parterre. Dígase ciclo vía o con el nombre que sea. Yo también he pensado que debería usarse para trotar en la misma, sin embargo he escuchado a muchos que practican esta actividad, los cuales en su mayoría me han dicho que es incómoda por la estrechez y por el desnivel en las entradas a las urbanizaciones. Es cuestión de criterios.
Pero lo cierto es que entre 5 y 6 de la mañana no molesta la circulación vehícular. Es una vía de 5 carriles y poco tránsito a esa hora. El carro escolta también va mal ubicado pues debe ir a espaldas y no a un lado de los deportistas, además de no hacer una correcta protección, bloquea un carril adicional. Todo eso pudiera ser cierto y vale anotarlo para próximos momentos, pero lo cierto es que la BRUTALIDAD y responsabilidad absoluta del conductor causante del accidente es rebasar en X por la derecha.
POR LA DERECHA NO SE REBASA NUNCA.
quizás en una vía de dos carriles si un carro va por la derecha y otro va circulando muy lento por la izquierda (mala conducción) no tiene otra opción que hacerlo, porque además tiene todo el panorama frontal por el carril donde va, pero en una vía de cinco carriles, es una estupidez rebasar en X por la derecha cuando lo puede hacer perfectamente por la izquierda. Siendo incluso una vía actualmente residencial, puede encontrarse con peatones, ciclistas, deportistas, carros que están saliendo de las urbanizaciones, además de un sentido lógico de que si va un carro escoltando a baja velocidad es porque hay personas ya sea delante o a los lados del carro escolta.
Ya hay que parar con esto y dejar de justificar este tipo de conducción de vehículos. POR LA DERECHA NO SE PUEDE REBASAR. En esa vía es constante ver vehículos que rebasan por el carril de acceso a las urbanizaciones. ESO NO SE DEBE PERMITIR y dejen de andar buscando la quinta pata al gato para justificar estupideces y peor aún acciones criminales que cuestan la vida de un ser humano.
La Odisea es una leyenda, no es historia
A Christopher Nolan se le está criticando por la falta de rigor histórico en La Odisea. Algunas objeciones tienen fundamento. Hay armaduras, diseños y elecciones de casting que difícilmente corresponden al mundo micénico en el que supuestamente vivió Odiseo.
El problema comienza cuando pasamos de esa crítica, razonable, a exigir una veracidad histórica que nunca existió exactamente como nos lo contaron.
Homero también inventó su pasado
La Guerra de Troya nos remite aproximadamente al final de la Edad del Bronce, mientras que Homero compuso sus poemas siglos después.
El mundo homérico ya era una mezcla de recuerdos antiguos, tradición oral y elementos pertenecientes a épocas diferentes.
Homero no era un cronista describiendo el siglo XII antes de Cristo. Hacía algo mucho más interesante, reconstruía un pasado heroico desde su propio presente.
Por eso resulta paradójico reprochar a cualquier adaptación que interprete una historia que ya nació mediante sucesivas interpretaciones.
El cine está obligado a elegir
Hay además una diferencia fundamental entre leer a Homero y ver una película. El poema puede mencionar un palacio y permitir que cada lector u oyente imagine el resto. El cine tiene que construirlo.
Alguien debe decidir cómo es Ítaca, qué armadura lleva Agamenón, cómo se manifiestan los dioses o qué aspecto tiene un mundo que solamente conocemos mediante restos arqueológicos y relatos escritos siglos después.
Incluso el director obsesionado con la fidelidad absoluta tendría que inventar continuamente. Cada adaptación termina siendo inevitablemente La Odisea de alguien. Y eso no es necesariamente un defecto. Es precisamente lo que significa adaptar.
Steven Spielberg probablemente habría encontrado una gran aventura humana y familiar, mientras que Ridley Scott podría haber buscado la brutalidad del mundo antiguo.
Robert Eggers quizá habría intentado que dioses, superstición y realidad resultaran prácticamente inseparables.
David Lynch habría podido convertir el viaje en algo inquietante donde nunca estuviéramos seguros de haber abandonado completamente el sueño.
Mel Gibson probablemente habría encontrado una Odisea física, sangrienta y espiritual, rodada en lenguas antiguas, donde la violencia dejara cicatrices y los dioses decidieran realmente sobre el destino de los hombres.
Y los hermanos Coen, en cambio, ya demostraron que se puede contar una Odisea sin necesidad de mostrar Ítaca, trasladaron los ecos de La Odisea al sur de los Estados Unidos durante la Gran Depresión.
Nuestra Grecia tampoco existió
Existe además una trampa todavía más interesante. Creemos saber cómo era la antigua Grecia porque llevamos siglos contemplando templos blancos, esculturas de mármol, columnas, mosaicos y ánforas.
Muchos de esos elementos pertenecen a siglos posteriores al supuesto mundo de Odiseo. Incluso las famosas esculturas blancas que identificamos inmediatamente con Grecia estuvieron muchas veces pintadas con colores intensos.
Las reconstrucciones con colores extremadamente chillones que circulan por Internet tampoco deben interpretarse necesariamente como fotografías exactas de cómo eran las estatuas.
Un director podría llenar Ítaca de columnas, mosaicos y estatuas y conseguir que cualquier espectador dijera inmediatamente que sí parece la antigua Grecia. Y posiblemente estaría viendo una caricatura.
El cine histórico no solamente tiene que enfrentarse a aquello que desconocemos del pasado. También tiene que enfrentarse a aquello que creemos conocer.
Una cosa es la historia y otra la verosimilitud
Nada de esto convierte automáticamente en acertadas las decisiones de Chris Nolan.
Si utiliza un elemento perteneciente a otra época, podemos señalarlo. Si una armadura es improbable, podemos explicarlo. La libertad artística no transforma una invención en un descubrimiento arqueológico.
Pero conviene distinguir entre dos preguntas, entre si existió realmente algún elemento o si funciona dentro del mundo que la película está construyendo.
Chris Nolan parece haber elegido deliberadamente no reconstruir la Grecia micénica como si estuviera rodando un documental, pero tampoco reproduce la Grecia clásica que llevamos siglos imaginando gracias al cine.
Construye una Antigüedad propia con arqueología, Homero, imaginación y cine. Podemos discutir cada una de sus decisiones. Lo que difícilmente podemos exigirle es que nos muestre cómo era realmente el mundo de La Odisea, porque ese mundo nunca existió.
Existieron pueblos micénicos, ciudades, barcos, armas y guerras. Después llegaron siglos de recuerdos, exageraciones, olvidos y relatos transmitidos de generación en generación.
Finalmente llegó Homero y convirtió todo aquello en literatura. Ahora llega Chris Nolan y lo convierte en cine.
Dentro de veinte años llegará otro director y probablemente encontrará otra Odisea completamente diferente. Y ahí reside precisamente la fuerza de una leyenda.
La historia intenta averiguar qué ocurrió. La leyenda consigue que, tres mil años después, todavía discutamos sobre qué significa lo que cuenta esa misma leyenda.
When simulation becomes the norm, it weakens the human capacity for discernment. As a result, our social bonds close in upon themselves, forming self-referential circuits that no longer expose us to reality. We thus come to live within bubbles, impermeable to one another. Feeling threatened by anyone who is different, we grow unaccustomed to encounter and dialogue. In this way, polarization, conflict, fear and violence spread. What is at stake is not merely the risk of error, but a transformation in our very relationship with truth.
Aplausos para Cayetana que demolió en solo 2 minutos el verso del lenguaje inclusivo y el populismo. Subí el volumen y dale RT hasta que exploten las redes. 🔥👏🏻
Soy maestra en #Durán, una de las ciudades más peligrosas de #Ecuador y estas son algunas historias de como el poder de las pandillas, el micro tráfico y el abandono del Estado afecta enormemente a la vida de mis estudiantes. Las historias son reales, los nombres protegidos... 🧵
Se habla mucho de la calidad (buena o mala) de las traducciones y *muy poco* de la calidad (buena, mala o pésima) de los textos originales.
A veces tardo más en descifrar lo que quiere decir que en traducir.🫠
I had one hope for today: that Afghan girls walking to school would not be sent back home. But the Taliban did not keep their promise. They will keep finding excuses to stop girls from learning – because they are afraid of educated girls and empowered women. #LetAfghanGirlsLearn
Tras anunciar la reapertura de colegios y universidades para alumnas, los talibán decidieron repentinamente el cierre. Muchas jóvenes abandonaron las clases entre lágrimas. “¿Qué hemos hecho mal? ¿Por qué las mujeres y las niñas tenemos esta situación?” https://t.co/btHtmE9NPe
@MakiAdum Sigo diciendo, los padres de familia se olvidan que los docentes somos seres humanos que también nos enfermamos o tenemos familias a las que cuidar. O que los colegios necesitan personal administrativo y de limpieza (que también están enfermos) 🤷🏻♀️
Entre más de 75 millones de personas totalmente vacunadas en los EEUU, solo 5.800 personas se infectaron con el coronavirus.
Ninguna vacuna es 100% eficaz. Pero con 99,992% las vacunas COVID parecen estar bastante cerca de la perfección. La ciencia salva vidas.