El perdón real no es olvidar el pasado, es decidir que el amor es mucho más valioso que el rencor que dejó una herida antigua hoy 🩹. Suelten las cargas pesadas para que puedan caminar juntos con ligereza, construyendo un futuro lleno de mucha esperanza y fe.
No te aferres a lo que ya se fue. Hay cosas que cumplieron su ciclo y no van a volver. Duele, sí, pero también es necesario. Soltar no es olvidar, es hacer espacio para lo que viene. Abre las manos. Suelta. Dios te prepara algo mejor mientras tú dejas atrás lo viejo.