Llegaste en el año más glorioso de la historia, y fuiste la figura de la copa más preciada. El 1 más decisivo que pasó por este club. Te vas por la puerta grande, y ya estás en la bandera de ídolos. Fue un placer, Franco.
Las finales de la Libertadores 2018 y del Mundial 2022 me hacen pensar que quizá nunca vuelva a sentir algo tan intenso por el fútbol. Fue hermoso, y a la vez tiene algo de tristeza.