Esta bonita noche voy a comenzar un hilo (que nadie pidió) sobre 7 de los dictadores más influyentes del último siglo (uno por día), analizando sus características, su ascenso al poder y las atrocidades que cometieron.
Abro hilo.🧻
Es como ver un parque abandonado. Nadie ríe. Nadie llora. Nadie se siente feliz por un buen resultado obtenido...
Solo hay silencio.
Polvo, grasa vieja y silencio.
La universidad no solo la siento sufrir económicamente, por sus profesores, o por sus empleados.
Hay algo que no se comenta mucho: el silencio de los laboratorios. Puedo pasar días en mi lab, y cómo extraño a los estudiantes, que hayan tesistas, que suenen las máquinas...
Lo de que haya gente con 28 años (y hasta de treinta y tantos) considerándose "joven" es muy pero que MUY preocupante. Infantilización extrema de una generación que se niega a responsabilizarse de lo que implica la vida adulta.
Ayer me depositaron 2 dólares como el salario correspondiente a mi quincena de febrero, como profesor en el Doctorado de Estudios del Desarrollo en el CENDES, de la UCV,
Soy economista, tengo maestría y doctorado. Soy:
1. Profesor e investigador a dedicación exclusiva.
2. Jefe del área económica
3. Coordinador de la maestría en Planificación.
4. Coordinador de Estudios de Postgrado.
Me pagaron 2 dólares ayer, y gasté 30 dólares pagando pésimos servicios de internet, electricidad y aseo urbano.
La destrucción voraz de la educación universitaria, hunde al país en la miseria intelectual y material.
No puede haber democracia ni respeto a los derechos humanos, con una situación de exterminio formativo tan bestial.
Más del 70 % de los profesores han renunciado, los concursos se declaran desiertos y los docentes no tienen como educar, si no hay ni para pagar el pasaje del autobús.
El régimen emplea fortunas en bombas, misiles y radares que no prenden.
Derrocha en fiestas, tarimas y marchas inútiles. Gasta en cárceles para miles de presos políticos, represión y comandos opresores que portan carros de lujo. Los miles de millones de dólares lo malgastan en cualquier cosa... para la educación, salud y salarios, no hay más que excusas.
No tuve una infancia normal, ni una adolescencia normal, tampoco una juventud normal.
En gran parte gracias a lo que sucede en el país.
Ahora espero que al menos, si la providencia lo permite, pueda ser un adulto normal y envejecer en paz.