Como psicólogo nunca he visto a un paciente intentando simular una baja, lo que sí he visto es decenas de pacientes que siguen yendo a trabajar aun sintiéndose enfermos o exhaustos, y que he sido yo el que tenga que convencerles para que evalúen la baja médica como una opción. Pacientes que continúan yendo a su trabajo con ansiedad, con depresión, con situaciones muy difíciles porque tienen miedo al despido, a decepcionar a su jefe, a molestar a sus compañeros. La narrativa de las bajas inventadas nace para desprestigiar a los trabajadores y está orquestada por las élites económicas para seguir recortando nuestros derechos.
El problema no es el discurso contra la clase trabajadora de Feijóo, el problema es la cantidad de clase trabajadora que votará a Feijóo gracias a ese discurso.
Y lo que debería preocupar realmente a la izquierda.
Es decir:
¿Qué hacemos mal para que esto pase?