España no tenía “un problema de convivencia” y sí una Constitución garante que nos une en libertad.
Sánchez ha decidido que él no va a perder el poder, le cueste lo que le cueste a España.
Por el Estado de Derecho, la libertad y nuestra gran nación de siglos, amnistía no.
La argumentación de Felipe VI sobre por qué ha decidido elegir a Feijóo como candidato a la investidura es impecable:
1)En todas las elecciones generales celebradas salvo en las de 2015 (y porque Rajoy no quiso) el candidato que ha obtenido más escaños es el designado.
2)Ningún candidato ha demostrado que pueda reunir una mayoría suficiente para ser investido, por tanto lo razonable es encargarle la tarea al que tenga más escaños.
El Rey ha cumplido sobradamente con sus obligaciones constitucionales manteniendo de forma impecable la debida neutralidad que se le exige a la institución.