LA MANO DURA NO LLEGA A LAS URNAS
La expresión mano dura es típica de prácticas represivas en dictaduras, aunque algunas veces llega a los linderos de la democracia como parte de situaciones conocidas como estado de excepción. No se sabe cuándo, quiénes ni qué medios se utilizan. Se registra que la democracia sucumbe ante un poder político concentrado. Además, como estructura marginal o central, sus efectos violentos son un medio propagandístico para exhibir la fuerza y sus posibilidades como parte del ejercicio del poder. Por su naturaleza es un recurso coercitivo, si el sistema político carece de medidas que impidan su utilización constante y restrinjan su uso y abuso.
Sin embargo, en América Latina existen varios casos en los que el uso y la presencia de la fuerza, derivados del ejercicio del poder, han producido un efecto contrario al resultado en las urnas. Dos casos pueden constituirse en evidencia de tales fracasos en Chile y en Ecuador.
Con resultados sorpresivos, en ambos casos triunfó el voto por el No. Era casi impensable que el dictador Augusto Pinochet y su propuesta de permanecer en el poder fueran derrotados en casi todas las regiones bajo su control. Sin embargo, con astucia e inteligencia estratégica, triunfó el No y se inició una etapa institucional que perdura hasta el presente. En el caso ecuatoriano, un plebiscito para convocar a una constituyente derivó en un No rotundo al proponente, quien fue derrotado de manera aplastante en todo el país.
La situación se archivó y hoy los recursos están alineados para buscar un triunfo primero en los comicios regionales y luego en los presidenciales. Solo falta el grado de inteligencia necesario para “encontrar agua en el desierto”, esto es, un adversario que actúe como sparring. Otra prioridad, aunque contraria a la ideología prusiana que los anima, es guardar, archivar o eliminar todo vestigio de mano dura.
Deben empezar por devolver a sus principales portaestandartes a sus espacios naturales, evitar, incluso con apoyo policial, el uso del agravio y retirar de los predios del poder cualquier práctica que alimente calificativos como “jaulas” o similares. El régimen debe repasar la historia con urgencia.
El tiempo apremia. Se requiere elaborar, con fundamento y habilidad, una propuesta de gobierno con varios objetivos, en lugar de sostener como única consigna “si no estás conmigo, estás con los narcos”, elevando a estos a la categoría de rivales políticos. Desde otra perspectiva, resulta pertinente recordar la cita atribuida a Niccolo Machiavello: “Quien desee éxito constante debe cambiar su conducta con los tiempos.” CANT
JOSE ANTONIO KAST EN LA ESTRELLA SOLITARIA
Como dijo el poeta Jaime Quezada, Chile es una loca geografía, a lo que habría que agregar elementos de coherencia y legalidad democrática. Junto a Uruguay, antes de barbarie de Bordaberry y Costa Rica, han sido países en los que la democracia no es un lujo como para la mayoría en América Latina.
Para corroborar esta afirmación en el caso chileno basta recordar la secuencia y la alternabilidad de los gobiernos - luego de 17 años de dictadura militar - de Alwin, Frei Torres Tagle, Bachelet, Lagos, Boric y ahora a Kast. Una democracia a que a pesar de sus falencias solo fue destruida por los bombardeos sobre La Moneda el 11 de septiembre de 1965; Es decir, no fue en las urnas ni en las calles. Por el contrario, se concretó con tanques y bombardeos.
Entre las causas que diferencian la historia del caso chileno de otros procesos es posible señalar tres situaciones. a. Es un país sin movimientos o partidos populistas como el peronismo, el aprismo o más cercano el velasquismo. b. La actividad política se ha expresado en partidos y movimiento que han sido más demócratas que los conductores mesiánicos. Se registra en la historia política el Partido Radical, la Democracia Cristiana, el Socialismo y el Comunismo que subsisten o son puntos obligados de referencia en el escenario político nacional.
Son referencias que todavía no han cedido al ocaso inevitable como otros ensayos que no han logrado superar las barreras de la inteligencia artificial que es refractaria a la controversia y el disenso. c. A pesar de las diferentes etapas del siglo XX, la ideología no fue el principal frente de preocupación nacional como lo fue la necesidad de una inteligencia colectiva frente al desafío de la geografía con tres tensas fronteras.
Estas consideraciones permiten avizorar que el nuevo gobierno chileno de Kast no difiera de los moldes históricos como aconteció con el régimen del presidente izquierdista Boric. En las previsiones iniciales se percibe que no se su sumará a la entente que se ha formado con Bukele, Milei y otros mandatarios que pugnan por ingresar a ese mundial de futbol paralelo. CANT.
SUBASTA DE LA ESPERANZA
Cuando en el horizonte de una sociedad la agenda se agota en las medidas de seguridad y otras colaterales o directas para atajarla, sin que importen los medios, hay que admitir que la esperanza social de la convivencia pacífica está embargada, sin que todavía se conozcan las rutas para redimirla de la quiebra y el remate.
Esto implica que el único gran objetivo es cercar y eliminar el crimen y no sus causas estructurales o conexas como si fuera la única solución. Sin duda, un gran sostén ideológico a la política de “mano dura”, que es una práctica de aquel refrán doméstico: “muerto el perro, muerta la rabia”. Para el futuro accionar del poder quedarán otras dificultades importantes como la miseria y la pobreza extrema, la insalubridad y el desempleo creciente, que han asolado con igual intensidad y gravedad, pero sin la notoriedad de la que goza el crimen ni las estrategias publicitarias en las que se resbalan los grandes propósitos de su abolición desde el poder.
La situación es tan grave que en la percepción social y en la fe sobre el futuro, no se considera que existieron otros momentos históricos en donde la emergencia creó alternativas. Por ejemplo, en el siglo XIX surgió, imbatible, el grito de “proletarios del mundo, uníos”. Las razones del estallido eran históricas y profundas, pero no únicas. Surgieron alternativas como las corrientes de la socialdemocracia y luego las vertientes de la doctrina social de la Iglesia católica.
En el Ecuador actual se desarrolla un experimento político estratégico - no solo prácticas aleatorias - de motivos estratégicos no esclarecidos. Pareciera un hospital sin profesionales, atendido únicamente por internistas esquizofrénicos. No hay políticos ni partidos ni movimientos. Los caudillos desaparecen luego de 24 horas de nacidos y cuando la memoria. casi nostalgia, recuerda el pasado inmediato, se pregunta cómo gobernaron.
Jaime Roldós Aguilera, Osvaldo Hurtado, León Febres-Cordero, Rodrigo Borja Cevallos o Sixto Durán Ballén. Las respuestas conocidas son fábulas que enseñan cómo se describían y relataban las proezas de la lucha por la independencia. En estas condiciones, parece que se avanza a construir un paraíso turístico administrado por algún gran consorcio de fama mundial, gracias a la garantía de fuerza desde el poder; pues ser un Estado más de la Unión es casi imposible.
Por ese motivo, se atribuye a Henry Kissinger una frase de origen pragmático maquiavélico: “Los imperios se han creado por medio de la fuerza, pero ninguno puede mantenerse con ella”, lección que, pese a su crudeza histórica, no parece haber sido aprendida. CANT.
EL MANIQUEÍSMO ES ENDÉMICO
No solo es una versión extraída de la antigua persa que ideologizó los principios del bien y el mal. Además, se transformó en una referencia utilizada en el área política para clasificar las ubicaciones extremas que, en apariencias, tienen la imposibilidad genética de conocer el centro. Sus miembros conductores o seguidores ignoran o simulan desconocer la frase y el hecho histórico de que la política es el arte de lo posible. No importa quien la patentó: Aristóteles, Maquiavelo, Bismarck o Churchill. Existe y responde a la naturaleza de los miembros de la sociedad. Es real.
Al respecto, un repaso es indispensable. Luego de la Segunda Guerra Mundial se desarrolló la controversia entre los liberales y los socialistas. En los países ocupados por el Ejército Rojo predominó o fue una obligación aceptar como cierta la verdad oficial frente a la mentira de la oposición. La controversia fue frontal y muchas veces reprimida. Para verificarlo es necesario revisar lo que sucedió en Alemania Oriental en junio de 1953, en Polonia y con trascendencia mundial en Hungría en 1956 o con la Primavera de Praga en 1968. Del otro lado, tampoco hubo inocencia si es que se revisa el golpe de estado en Guatemala en 1954, la invasión a República Dominicana en 1965 y los regímenes militares que se instalaron luego de la Revolución Cubana en Brasil, Uruguay, Chile y Argentina.
En América Latina actualmente el fenómeno maniqueísta desborda la esfera de la ideología y la política, para centrarse en una nueva versión del bien y el mal. Lo social como prioridad en un caso y la libertad económica como receta única en el otro. El primer factor se anida en la falencia para superar los males estructurales de graves efectos sociales, generándose movimientos denominados populistas capaces de aglutinar grandes masas con el embrujo de soluciones fáciles. En algunos países, con diferente nivel de estructuración como en Ecuador, se presenta como procesos de masas de gran repercusión electoral bajo la convocatoria de arengas convertidas en emblemas: “pueblo contra trincas” con Guevara Moreno, “denme un balcón en cada pueblo y seré presidente” como dijo en 1944 Velasco Ibarra o “socialismo del siglo XXI” de ultima data.
El otro factor es de carácter estructural y se ubica en varias formas de maridaje con el poder económico y es el presidencialismo como sistema de organización estatal. Salvo error u omisión en América Latina no se registra ninguna experiencia parlamentaria. La tendencia o creencia es que el bien común está en idiotizar al Estado. Crece con el fin de la Guerra Fría, la desaparición de la URSS y últimamente con el giro geopolítico de EE. UU. Políticamente, en el caso del presidencialismo en democracia el sistema está vigente desde la independería sin perjuicio de que la inestabilidad que genera es el principal síntoma de la mala administración estatal después de casi dos siglos. El balance es lamentable: inestabilidad política, subdesarrollo económico y amenazas sociales. Los beneficiarios de las dos vertientes - individuos o grupos - parecen haber aplicado con sevicia el viejo adagio de que el diablo sabe más por viejo que por diablo. CANT
UN IMPASE GEOPOLÍTICO
La situación político-arancelaria entre Ecuador y Colombia pasa de lo curioso y anecdótico a un impasse de carácter diplomático que se entrecruza con la geopolítica continental. El diccionario de la DRAE aclara el contenido y los límites del término - impase - importado del francés, como una situación de difícil solución. Descrita en los inicios como un callejón sin salida, punto muerto o bloqueo en una negociación que Implica una detención, pausa o compás de espera donde se negocia un solución o un acuerdo.
En la situación binacional entre Ecuador y Colombia deben sumarse otros elementos que inciden de manera casi determinante. El caso surgió en una cita mundial de carácter económico en Davos; Se añade que, sobre el tema de la seguridad fronteriza de Ecuador, no se utilizaron las vías diplomáticas usuales como la nota de protesta o el llamado al embajador ecuatoriano y coincidió con los meses finales de la campaña presidencial colombiana. Por el contrario, siguiendo el modelo del régimen de Trump se decidió por un castigo imperial vía aranceles.
En el marco de esta decisión el gobierno ecuatoriano goza de la ventaja jurídico-política de un parlamento que se distancia en manejo internacional del país que, en la parte principal, le correspondería exclusivamente al ejecutivo, Por tal motivo, la Corte Constitucional debiera dar una interpretación al artículo 419, numeral dos que determina que se requerirá una aprobación previa del parlamento en caso de “alianzas políticas o militares”.
En este caso se trata de una situación relacionada con el control de las fronteras entre dos países de intenso flujo económico y social que son partes de una historia común y esporádicamente altera por situaciones excepcionales como fue el caso del campamento de Angostura que fue grave, pero superado por los gobiernos de la época.
Para interpretación la situación entre los dos países es necesario que considere los efectos que pueden producir en Colombia por la proximidad de elecciones generales y las diferencias que existen - casi tensiones - con los EE. UU. En el otro lado de la frontera se confirma la plena alineación ecuatoriana con la potencia del norte; Además, debe considerarse que tal comportamiento puede ser un abono de gran fertilidad para una prolongación del régimen sea por la vía de elecciones o por la otra. Por eso un viejo refrán recuerda que el que observa bien no necesita preguntar. CANT.
¿NACE UNA NUEVA POLÍTICA INTERNACIONAL?
La situación mundial del 2026 obliga a una revisión de inéditos parámetros en el escenario mundial por varias motivos: 1. Salvo las contradicciones que encierran todo proceso, se evidencia la pretensión de un liderazgo mundial, exclusivo y no incluyente, en el primer nivel de las potencias; 2. La antigua preponderancia ideológica y política casi mundial, que ejerció Europa desde el siglo XIX tiende a perder su ubicación como la potencia colonial y marítima, además de haber sido la barrera que detuvo los absolutismos del siglo XX como fueron el nazismo, el comunismo y también el eje estratégico de equilibrio durante la Guerra Fría y protagoniza el fin del bloque “occidental”; 3. El Derecho Internacional que fue una referencia política e ideológica, además de jurídica, desde la Paz de Westfalia en 1648, tiende a ser superado y en su lugar parece surgir un orden mundial como el de la Santa Alianza en Viena de 181; Y 4. La superación del multilateralismo que permitió, a pesar de dos grandes conflictos mundiales y el peligro de un tercero de igual o mayor magnitud, un orden institucional de vigencia y referencia, hoy sustituido por ejes - EE.UU. Rusia y China - que recuerdan a la edad media cuando se construían castillos que separaban y protegían a los detentadores del orden y fuera de esas murallas a los siervos de la gleba.
En el caso del Ecuador, la garantía de su independencia y soberanía está establecida en la Constitución de la República, que fue ratificada con la negativa de la consulta popular. Por ende, su imperio jurídico es innegable, incluido en su aplicación e interpretación de la Corte Constitucional, a pesar del repudio político que genera este organismo en los círculos oficiales del poder. Es imperioso recordar las disposiciones respecto a nuestra política internacional por parte del Estado. Dice y obliga el artículo 416,1: “La independencia e igualdad jurídica de los estados. Y el numeral tercero del mismo artículo: “Condena la injerencia de otros estados en asuntos internos de otros estados”. En consecuencia, la política internacional no es de libre albedrio ni discrecional mientras exista un estado de derecho. Es probable que, basados del principio de libertad de conciencia, surjan vestigios nostálgicos de los gobiernos de facto, incluso cuando la protección externa no es suficiente como se observó cuando en una ciudadela de la provincia del Guayas resultó un fortín más inexpugnable que el Palacio Miraflores en Caracas. CANT.
AMANECE EL 2026 ELECTORAL
En el Ecuador, además del aleteo festivo de los polluelos de halcones oficiales por la caída del chavismo en Venezuela, surgen indicios de cambios o renovaciones políticas. Para sostener estar afirmación hay que agregar a la situación llanera, la partida del expresidente Rodrigo Borja.
Estos dos hechos coincidentes en el tiempo provocan algunas reflexiones. Primero es el efecto quiteño y nacional por la partida del fundador de uno de los partidos políticos del Ecuador moderno, motivo que debe haber producido remordimiento entre quienes lo siguieron en su objetivos políticos. El otro es el desconcierto que produce celebrar el derrumbe que sacudió a Venezuela y al mismo tiempo analizar las consecuencias que puede traer el novedoso paternalismo político y petrolero de una potencia mundial sobre un estado que, por los hechos, dejó de ser soberano. Cualquiera sea el final histórico, las reacciones sobre el desplome político es un hito en favor de la libertad y la democracia, aunque se desconozca la agenda real, no declarativa, sobre la transición en ese país. En principio los interventores y los gobernantes - esa es la Venezuela de hoy - descartaron una vía como la que lograron rescatar de feroces dictaduras a los pueblos de Uruguay, Chile y Argentina. En esos países hubo de todo, pero se renovó el histórico sistema, incluso soportando el clamor de justicia por parte de los pueblos, sobrevivientes o deudos.
En principio se puede afirmar que esta coyuntura afecta, no se sabe hasta que límite, a los populismos de izquierda o derecha. En el Ecuador hay que tener cuidado y precauciones ya que no debe descartarse un resurgir de las viejas prácticas y recordar el viejo refrán que dice “la mona, aunque se vista de seda, mona queda”.
Por eso se requiere estar atentos al inaugurarse la temporada de caza de candidatos, pues ese trajinar deja réditos en las campañas y mucho más si alcanzan el poder; Por eso, después del triunfo electoral, algunos mandatarios elegidos en piñatas electorales no saben qué hacer con sus ministros carentes de un elemental conocimiento y práctica política pues no alcanzan para el desfogue los cargos diplomáticos.
En tales circunstancias, hay que evitar que la incertidumbre se convierta en desesperación en los posibles ungidos y sean víctimas de los adulones disfrazados de asesores, expertos en “limpias”. Por eso es importante tener presente aquella estrofa apocalíptica del himno nacional: “Y sí nuevas cadenas preparan la injusticia de bárbara suerte, ¡Gran Pichincha! prevén tú la muerte, de la Patria y sus hijos al fin” CANT
Una extraña incomodidad
El gobierno norteamericano capturó de manera exitosa al bien llamado dictador venezolano Nicolás Maduro. Lo hizo, como todos lo esperábamos, sin despeinarse y reduciendo significativamente las bajas, entendiéndose siempre que es y será un comentario difícil e incómodo por tratarse de la terminación antinatural de vidas humanas y en especial, por capturar a un desgraciado que se burló permanentemente de toda una nación.
Estando Maduro detenido, la Delcy al mando y Cabello libre, pulula en el ambiente internacional la extraña idea de que un país haya podido meterse en otro para comenzar a resolver un problema interno, a razón de hacerse del cabecilla del cartel de los soles.
Aunque queremos que ellos sean, no han sido nombrados la policía del mundo y lamentablemente el accionar del 3 de enero traerá consecuencias jurisprudenciales en beneficio de terceros que justifiquen sus actos de invasión con cargo a cualquier cuenta.
Italia podría invadir Albania para terminar con la trata de blancas que sufre la región de Apulia, al mismo tiempo el Ecuador podría desplegar a toda la fuerza militar que peleo en Tiwintza, hacia Colombia y México para terminar con el narcotráfico, esperando que se una Argentina en una cruzada bélica hacia Uruguay para desaparecer la plata negra.
Este distópico antecedente obligaría a las universidades, legislativos y Estados, a terminar con la materia denominada diplomacia, romper toda los tratados internacionales que no servirían para nada y a cerrar las cancillerías porque ocuparía el mismo espacio que el ministerio del buen vivir.
Es necesario considerar que, por alguna razón antigua, existe el derecho internacional que sirve tanto y más que el derecho nacional de cada país soberano porque eso somos: Soberanos.
La soberanía de Venezuela no solo fue violentada por el buen accionar de EE. UU., quien, en unión de sentimientos con el mundo libre, tuvo que hacer algo para frenar la destrucción de La Tierra de Gracia.
Compréndase que Venezuela fue también golpeada y mucho antes por los negocios petroleros de beneficio singular, por la política de izquierda y lamentablemente, por su misma gente que fecundó el suelo para que nazca esta porquería del socialismo del siglo 21, no tomando las precauciones debidas en los años 80, época que dedicaron a embellecer su país y a gastar hasta lo que no tenían.
Ahora es el momento del cambio. EE. UU. cargará con la cuenta ante la historia y deberá sufrir las repercusiones de su acciones. Para bien o para mal, es la única potencia que hizo algo y que tiene el poder de sobra para aguantar la caña, pero será necesario que los venezolanos aprovechen la ola que se les regaló y logren llegar a los comicios de forma inmediata porque del canasto, solo sacaron la manzana podrida más hedionda, quedando muchas otras dentro, pasaditas y con colores extraños.
Tienen a la señora Machado. Tienen el apoyo internacional y tienen las ganas de volver a ser quienes fueron. Apliquen el Salmo 22 que habla del Señor Jesús 1000 años antes de que suceda la crucifixión. No se duerman. Aquí es donde la puerca tuerce el rabo. JANF.
SE OLVIDARON DE LA TRANSICIÓN
Un operativo que concretó una estrategia hizo rememorar episodios de la historia de América Latina como los de Santo Domingo en 1965 y Panamá en 1990. Se repitió en Caracas con una invención militar y la aprensión del jefe de estado impugnado políticamente por gran parte de países democráticos. Por obvias razones ideológicas, políticas y geopolíticas, las divergencias fueron a nivel casi mundial: vítores y aclamación por una lado y desaprobaciones, muchas de ellas extraídas de los viejos archivos de la Guerra Fría.
Es posible aventurar una primera conclusión. El frágil orden supuestamente soberano de Venezuela fue violentamente vulnerado con víctimas y efectos colectares incluso. No fue un golpe de estado militar como suele sucede en el subcontinente sino una acción militar extranjera para capturar al jefe de estado venezolano con incógnitas sobre el futuro institucional de ese país, pues no le sigue la tradicional Junta Militar y un plan constituyente de retorno. Ahora no se sabe si continúa vigente un orden constitucional inédito, pues está sujeto al visto bueno de una potencia extrajera, con la advertencia de que se provoque una nueva intervención de castigo en caso de algún desacato.
El balance preliminar de la situación inicial es calamitoso ¿Quién gobierna, qué apoyo tiene lo que de queda del régimen chavista y cuál es la agenda inmediata?
En esta oportunidad no fue la ideología o causas políticas internas sino la supuesta o verdadera vinculación del gobierno caído con el pretexto o realidad del narcotráfico, que, como razón justificante, parece que sucede al antiguo anticomunismo.
Muy compleja resultó la posición oficial del Ecuador. El gobierno, no se conoce si fue el primero, estuvo en ese conjunto de aprobación y festeo para luego terminar en un espectáculo de confortaciones verbales con el representante de la segunda fuerza política del país, que es un conocido chavista. A buena hora que el decoro no es requisito de gobernabilidad en el mando de la república. “Mula para arriba, mula para abajo”, un recurso de la controversia ideológica en el país. CANT
🇺🇸🇻🇪 | AHORA - MADURO CAPTURADO: Trump a Fox News: "Su casa tenía puertas de acero y un espacio seguro con acero sólido por todas partes. Intentó entrar, pero lo atropellaron tan rápido que no lo logró.
Estábamos preparados con sopletes enormes para atravesar el acero, pero no los necesitábamos".
UNA “SANTA ALIANZA”, COMO EN VIENA 1815
El triunfo de José Antonio Kast en Chile, contundente y global, (60%) obliga a un especial y no dogmático análisis de los signos de los tiempos. Por tanto, debiera corresponder evaluar los contextos para no confundir los cambios políticos con los ideológicos. Las variables del triunfo en Chile y en otras latitudes de América Latina, en gran parte, se fundamentan en el combate a la inseguridad y al control casi militar de la migración. Atrás han quedado los históricos debates y pugnas sobre la reforma agraria, la reivindicación salarial y la extensión de la educación.
Por eso, el ahora del subcontinente ofrece la oportunidad para un análisis institucional menos atractivo que la crónica diaria como es el estudio de la forma del estado y los correspondientes ejercicios del poder. Para este propósito debiera motivar el estudio del sistema del presidencialismo y las diferentes formas de la función legislativa, pues la vigencia de los procesos electorales no significa la estabilidad política que demandan sus pueblos que cumplen con votar, ya que no gobiernan directamente.
El caso de Chile ofrece una alternabilidad que, a pesar de su aporte a la democracia, no garantiza la estabilidad a largo plazo. Para fundamentar tal conclusión es necesario revisar los mandatos en las últimas décadas después de la dictadura del General Pinochet. Se registran los gobiernos de la concertación de Aylwin y Frei Torre Tagle, la experiencia socialista de Bachelet, el gobierno de Sebastián Piñera, luego el de la izquierda de Boric y ahora uno de extrema derecha. Si bien se muestra con solvencia la alternabilidad democrática del poder al mismo es evidente la falta de un equilibrio que supere el mandato original y se asemeje a los gobiernos legislativos de Europa occidental.
El caso del Ecuador lamentablemente es muy diferente pues es una situación inmanejable para regímenes populistas y no populistas, que incluso llegan a extremos en los tiempos actuales en donde el gobierno, que tiene una plena concentración de los poderes incluida una aplanadora legislativa, se descontrola sísmicamente por la derrota plebiscitaria y los más extremistas se expresan sobre la necesidad de la muerte cruzada y por una ende de una nueva elección que quizá conduzca a una constituyente, cuyo primer intento fracaso antes de nacer. El triunfo de la extrema derecha en Chile con Kast fue un gran calmante que incluso ha vuelto a considerar un eje integrado por los gobiernos de Chile, Argentina y Ecuador que recuerdan los tiempos de la operación Cóndor. Con justificado sarcasmo, se puede decir que el pueblo confunde los colibrís con las grandes aves de rapiña.
Especial atención demandará este movimiento geopolítico de América latina, donde la sustitución del militarismo y el populismo puede ser también de difícil asimilación. El nuevo emblema o excusa de la lucha contra la migración y la inseguridad puede ser una nueva versión de la defensa de la civilización occidental y cristiana. CANT.
CHILE APRENDIÓ DE LA GUERRA FRÍA
Las elecciones de la segunda vuelta presidencial del domingo pasado en Chile deben ser interpretadas en el entorno del momento, de sus antecedentes y comparadas con otras experiencias del continente. Junto a países de igual raigambre democrático como Uruguay, aunque fue el primero que cayó en las garras de la represión en 1973 y Costa Rica, deben estudiarse los mecanismos institucionales que caracterizaron a su legado político con fortalezas y falencias durante la segunda mitad del siglo pasado. Chile fue víctima de uno de los casos más extremos de esa Guerra Fría. Sufrió el extremismo del MIR - Movimiento de Izquierda Revolucionaria - en su interior y desde el departamento de Estado de EE. UU. la maquinación de Henry Kissinger que hizo del “macartismo” la política exterior de la gran potencia. Resumiendo, la experiencia desde la mitad del siglo pasado experimentó diferentes modalidades: democracia bipartidista, triunfo electoral socialista, desestabilización de un gobierno democrático, golpe de estado y terror político, triunfo del No contra la dictadura y retorno a la democracia. En términos generales, alternativas entre la izquierda y la derecha con predominio del centro en el balance final.
La experiencia del Chile interno no debe dejar de considerar su entrono limítrofe con sus tres vecinos. Sin embargo, en materia netamente política es uno de los países que no ha sufrido el embate del populismo, partidario o caudillista. Las experiencias de Juan Domingo Perón, Getulio Vargas, Velasco Ibarra no han tenido asidero en su larga y angosta geografía. Luego de la dictadura del General Pinochet continuó con una etapa de alternancia y rotación entre la derecha y la izquierda, pero muy diferente a la antigua confrontación ideológica y política que terminó con Salvador Allende. La secuencia de sus mandatarios explica mucho: Aylwin, Frei Torre Tagle, Bachelet, Piñeira, Boric y ahora sin duda Kast. Una referencia ayuda a la compresión de geopolítica. En el seguimiento político de Washington se ha seguido voto a voto o de las elecciones en Honduras, pero en las de Chile parece que consideran que es cosa de los chilenos.
Para el Ecuador, siempre fue país fraterno ligado con muchos lazos y coincidencias. En el pasado tuvo un importante influjo ideológico por la vía de la Democracia Cristiana en los gobiernos de Oswaldo Hurtado, Jamil Mahuad y figuras emblemáticas como Julio Cesar Trujillo.
En conclusión, el resultado electoral comentado no se inscribe ni en lo de Milei o Noboa, tampoco en el modelo humanitario de los presos de Bukele. CANT
LA MUJER EN LA POLÍTICA
La expulsión o renuncia del partido o movimiento, de parte de la ciudadana Marcela Aguiñaga, obliga a retomar el tema de la mujer en la lucha por la conducción y liderazgo de la sociedad política en el Ecuador. El acendrado machismo que predomina históricamente puede ser el síntoma de algún defecto psicosomático que provenga de la ubicación de la sociedad en la mitad de mundo. También puede ser un comportamiento social que recuerde las viejas lecciones de Sigmund Freud, respecto a la identidad de los géneros de la especie.
Sin embargo, la economía producto de la revolución industrial y la primera gran guerra mundial, produjeron reubicaciones profundas en la vida social de la mujer y por ende en el mercado laboral de occidente que permitieron sustituir o compartir las exclusivas tareas de la maternidad y el hogar con la empresa y el taller. Fue evidente también que la necesidad del salario dejo de ser individual y se convirtió en familiar.
Debe añadirse, en la revisión de esta evolución de histórica, que luego de la segunda gran guerra, la llamada revolución tecnológica primero y comunicacional después, el proceso se intensificó. Fue entonces cuando la habilidad y la inteligencia compartieron la participación de la mujer en la política de los regímenes democráticos.
En América Latina, además del proverbial machismo, el gran rival social de la incorporación de la mujer a la modernidad fue el fenómeno denominado “populismo” que requería de un líder, de su arenga y hasta de su fuerza; Además, de contarse con la intensificación del trabajo masculino en las bases que fue y es de gran éxito en la penetración de los movimientos socialistas y fascistas de la Europa Occidental. En estas tierras se estructuró sobre la base de la exclusión o marginación a la mujer en ámbitos tan estratégicos como el religioso y el político. La situación histórica empezó a modificarse con el voto femenino pues se produjeron efectos: Si podían sufragar, también podían ser elegidas.
El primer gran registro contemporáneo en América Latina de la mujer empezó con Evita Duarte en Argentina. Es verdad que la estrofa del himno emblemático dice “Evita capitán, Perón, mi General", pero la historia añade que las manifestaciones en la Plaza de Mayo en Buenos Aires eran lideradas por una mujer que siempre fue proclamada como la “Líder de los Descamisados”. Los ejemplos posteriores se suman: Michel Bachelet, Dilma Rousseff, Keiko Fujimori, Cristina Kirchner y la mandataria mejicana Claudia Sheinbauma Pardo marcaron o lo hacen con paso firme el poder. En el Ecuador hubo el caso de la vicepresidente Rosalía Arteaga a la que le reformaron fraudulentamente la constitución de 1946 para evitar la subrogación en caso de ausencia definitiva del primer mandatario, como en efecto sucedió.
En la actualidad, ante la crisis y extinción de partidos y movimientos políticos importantes ciudadanas, en niveles regionales o nacionales, constituyen la primera fila de los personajes políticos ecuatorianos que deberán ser las principales opciones para los próximos periodos de elección. Extraña, en este contexto, que la actual vicepresidente no asuma de manera automática la primera magistratura del país, como lo establece la Constitución. Daría la impresión de que, para altos nivel de la administración del poder, continúa vigente el viejo apotegma “la política es cosa de hombres” CANT
¿ESTÁ DESNUDO EL REY?
Se atribuye al danés Hans Christian Andersen la histórica, popular y satírica frase: “El Rey este desnudo”. Por eso, su uso puede ser múltiple en el campo político. En el caso de la realidad nacional puede usarse el estigma para sobrellevar el sopor nacional, luego de las preguntas de la Consulta que han hecho historia por su anecdótico resultado a fin de que se los registren, ya que después no serán verosímiles. Luego, sobre la figura del primer mandatario y su afición viajera. La desnudez cubre los dos ámbitos. Por la magnitud apoteósica o cataclística del triunfo o la derrotas según el lado del espejo en que se lo observe.
Desde el ángulo de la psicología social será necesario considerar el desconcierto que causa la esquizofrenia de la principal fuerza opositora. Esta grey, a pesar de los días transcurridos, no encuentra la salida al problema, similar a la clásica cuadratura del círculo, de haber estado por la constituyente y por el No al mismo tiempo.
Luego, mirando para otro lado, un acontecimiento que empieza a causar malestar político es el relacionado con los viajes presidenciales y particularmente el último, con el encargo a la Vicepresidente de la República de las de tareas del Ministerio de Salud. Por diferentes motivos se repite el caso de la anterior segunda mandataria, contrario a lo dispuesto en la Constitución que dispone, de manera automática la subrogación al primer mandatario en caso de ausencia temporal o definitiva. Sin duda debe ser para algunos muy difícil de entender e interpretar el artículo 146 de la Carta Magna. Aunque no debiera incluirse en esta lista al último jurista de prestigio recientemente designado, pues el hecho del encargo o el favor de un servicio de la vicepresidencia no sustituye la norma constitucional de que en caso de ausencia temporal automáticamente sustituye al Presidente de la República.
Se necesita más piezas de sastrería para demostrar que el rey está vestido ya que para algunos, pareciese que no lo está. La conclusión es muy simple: El primer mandatario no está desnudo. Puede ser que viaje frecuentemente, pues supone que no está presentable en público. No es común, pero la democracia en algunos casos es flexible. En el otro caso no hay solución. La historia política solo registra los finales sin mayor explicación. CANT
LA PEDAGOGÍA EN LA POLÍTICA
Toda acción política, según la experiencia de especialistas en la materia, debe encontrar y seguir múltiples vías complementarias y, en lo posible, no excluyentes ni contradictorias. Este objetivo, en un régimen democrático, requiere de manera rígida y no simulada, de un contenido ético y estratégico que se resumen en la pedagogía. Esto es, enseñar con fundamento, percibir el conjunto con amplia perspectiva y con un elemental ingrediente de moral pública.
Por este motivo, algunas veces los intereses del populismo y la ultra propaganda desde los ámbitos de la derecha son nefastos y fracasan ruidosamente como aconteció recientemente en Ecuador. Si existe un entrono democrático, es necesario vender y convencer. Así lo demuestra la experiencia en varios países, donde los triunfos son colectivos con el pueblo y no solo con el líder en caballo, espada y sombrero de almirante.
En el reciente caso la mayoría de los sufragantes, a pesar de la atosigante propaganda leyó, se motivó y ser olvidó de los camuflados anexos y decidió.
Queda una interrogante para la experiencia de lo que significa el voto para esos que sin la formación de las elites no votaron por las bases extranjeras ni la convocatoria a unas constituyentes. En su reflexión estuvieron indiferentes frente al subsidio de los partidos políticos y la reducción del número de asambleístas. No votaron en manada por las supuestas dos únicas preguntas sino estudiaron las cuatro.
¿Qué sucedió? Fueron los comunistas, los masones, los narcos o los integrantes de ese manicomio en que se ha convertidos la segunda fuerza política que querían la Constituyente y que también pululaban por su adhesión al No. No existen actores pedagógicos desligados de una particular forma de percibir el ordenamiento social y su proyección en el futuro.
Existe un libro fotográfico de Marco Vinicio Garzón que enfoca la radical diferencia de la geografía de este país en la mitad de mundo con cuatro regiones muy diferentes. Con lo sucedido hay qué apropiarse del título pues se justifica o sucedido justifica el hurto: ECUADOR, PAÍS DE CONTRASTES. CANT.
EL PARTIDO DE IDA
El Presidente Noboa perdió las elecciones del domingo pasado. No fue su cabeza la que se jugó sino la estrategia que consideró para realizar las labores a las que está obligado en virtud del cargo que ostenta, labores consagradas en la Constitución que acaba de salvar su cabellera. Planteó un esquema estratégico político con 10 ministros titulares de primera línea, él cómo media punta y 10 más colocados en otras carteras estatales que, para efectos prácticos, serán considerados como suplentes.
El equipo contrario fue siempre la oposición, que contó con una línea de defensa compuesta de antecedentes, apagones, supuestos y realidades. Usó tres volantes, uno de contención y dos ofensivos. El primero dirigió la defensa y fue siempre el déficit económico. Los ofensivos, el líder de la oposición y su segunda a bordo, centraron sus esfuerzos en llegar a entregar el problema o pelota a los dos extremos y al nueve de área. Lamentablemente uno de los extremos fue la corrupción, el otro la contratación extranjera que en este caso el rol lo tuvo el narcotráfico y el goleador sin suerte, el pueblo indígena.
Consideró que las redes sociales, la elección anticipada de asambleístas y la propaganda impulsiva eran buenas herramientas para poder presentarle al público - el pueblo - un espectáculo digno de una vuelta al ruedo, sin considerar que el capitán contrario, a pesar de ser un sofista, generador de rabietas lejanas y con un profundo rabo de paja, a estas alturas, se ha convertido en lo que, en bares de antaño como El Caupolicán o El Metropolitano, señalarían como un Cuco Viejo.
Don Cuco sabe que el foráneo que contrató es fuerte y habilidoso porque tiene la magia deldinero que permite que los que no pueden tengan, sin que importe si viven poco o si terminan en la cárcel con posibilidad de que les separen el cuerpo de la cabeza. Sabe también que su nueve de área es grande, fuerte y bestia y que, si no mete el gol (cosa que paso) con su sola presencia en Quito, arrastrará las dos marcas de los centrales propuestos. Por eso parte de las cabezas que rodaron son el Ministerio de Trabajo y el de Desarrollo Humano. Sabe, además, lo que el agua le hace con el tiempo al cántaro, logrando que ministros como Manzano y Reimberg, a pesar de su excelente participación en la media, sufran de agotamiento.
Ahora entramos al cambio y deberá enfrentarse - no solo al partido de vuelta - sino a lograr terminar su mandato. Para hacerlo deberá aplicar la máxima de Santana de conocer la historia para que no sea repetida intentando, por ejemplo, la que hizo Florentino Pérez cuando decidió convertir al Real Madrid en la marca deportiva más poderosa del mundo, haciéndose de Los Galácticos. Convirtió al equipo merengue en el más más comercial y global del mundo. Aumentó los ingresos. Saneó la economía y potenció la imagen con el único fin de enamorar al planeta con títulos y talentos de élite. Existen Galácticos Nativos como el nieto del Liberal, el que ostenta el apodo de arroz quemado o la madre de Rosita y Chino Miguel.
Puede lograrlo, pero entendiendo que sólo no pasará porque se trata de un equipo comandado por un líder que enfrenta a un rival terrible que domina el mañoso arte de populismo desde el nuevo socialismo. Aplique la de los brasileños que consultan a los que dominaban el “jogo bonito”. Levante el teléfono. Llame los antiguos 5, 7 y 12 que todavía no se mueren y consulte. Toque la bola, haga pases, analice la técnica contraria, mida con un calibrador y rompa con un hacha. JANF
LA SATURACIÓN FUE DERROTADA
Entre las muchas causas que se esgrimen para analizar la contundente derrota de la opción SI en la Consulta Popular y el Referéndum, debe de considerarse en primer lugar los efectos que causaron la conformación de un gabinete presidencial bochinchero y una estridente caja de resonancia en la oficina de comunicación - nunca un ministerio - aunque esta función la ejerce el Presidente de la Republica o su todavía Ministro de Gobierno que, por los resultados, tampoco les fue bien. El problema radica en la desfasada interpretación de aquella lección atribuida a Joseph Goebbels respecto de que una mentira mil veces dicha se convierte en una gran verdad. El caso es que en la Alemania Nazi estaba prohibida por completo la disidencia de cualquier forma, pero en el Ecuador del 2025 la situación se parecía, a causa del bombardeo publicitario por el SI sin límites legales ni económicos convirtiéndolo en un aturdimiento perverso e inmoral.
Los resultados del domingo pasado dijeron lo contrario a la propaganda más que a la publicidad. El pueblo decidió por motivos que estaban más que en las en las preguntas, en los propósitos que ocultaban: ¿Quién o quiénes lo hacían y por qué motivo? Parece que justificado o no, se votó por sospecha y se recordó el consejo de los abuelos que al oído decían: “En caso de duda… abstente”. Además, eras imposible que la gran mayoría de sufragantes leyeran los amañados y enredados anexos y luego que opten por el No o por el Si. Para evitar la perniciosa pesca a rio revuelto debe aclararse, por los antecedentes de la campaña que no se votó por ningún partido o movimiento. Lamentablemente, y el diccionario es escaso para encontrar otro término, fue derrotada una prepotencia que llegó al extremo de adelantar el reloj e identificar a candidatos para la Asamblea Constituyente.
La asamblea y el referéndum era lo de menos, eso era un trámite para “el pueblo”. Dicen que en un antiguo palacio de Quito conocido como Carondelet se escucharon gritos de “Tora, Tora, Tora”. Seguramente desconocían que los japoneses perdieron la Segunda Guerra Mundial. CANT