desgraciado aquel que no haya amado más que a cuerpos, formas y apariencias la muerte le arrebatará todo, procurad amar almas y un día las volveréis a encontrar.
Por el amor de una mujer
Jugué con fuego sin saber
Que era yo quien se quemaba
Bebí en las fuentes del placer
Hasta llegar a comprender
Que no era a mía a quien yo amaba