Aveces me siento un mujeron haciendo mil cosas, trabajando en mí, corriendo tras mis sueños/metas, resolviendo todo lo que está en mis manos, y otras veces me siento como una niña de 5 años, con ganas de llorar, que solo quiere un abrazo, un helado y un “tú puedes con todo”.
Nunca me voy a creer mejor que nadie, no compito con nadie, solo quiero salir adelante y ser mejor de lo que era ayer. Si un día llego a estar en la cima no será porque superé a otras personas, será porque me superé a mí mismo.
Te mentí, no vamos a coger, te voy a ayudar a sentirte mejor, apoyarte y amarte por siempre, hacerte piojito cuando te sientas triste, darte besitos en la carita y convencerte de que el amor no tiene que doler y después te voy a meter tremendo cogidón.