@grazianopascale@Contraviento_uy Vote no hacer nada, pero no es q no me importe. Que se deje ayudar por gente decente y termine su mandato. No quiero a todas las trepadoras que le seguirían (Cosse y Blanca, traidoras y arribistas)
Como estará de harta la gente, para que salgan a manifestarse a las rutas! Están podridos que la casta #política que gana más de 10 MIL DÓLARES por mes, sin trabajar, le diga a gente que no gana MIL trabajando, que deben ajustarse el cinturón.
#SeTieneQueSaber 🎗️🇺🇾
El vándalo “ruzok” que es el autor de por lo menos la mitad de los graffitis del centro y la ciudad vieja, que fue el que vandalizó hace un tiempo la fuente de la plaza matriz, ayer fue pescado infraganti. El @Minterioruy podría hacer algo, no? Hablamos de millones en daños.
Oddone acaba de decir una burrada económica: llamó “subsidio” a que el Estado no cobre un impuesto.
No es un detalle semántico. Es la confesión perfecta de cómo piensa el fiscalismo uruguayo: primero asume que todo es del Estado; después llama privilegio a aliviar un poco el castigo.
1. No cobrar un impuesto no es subsidiar.
Subsidio es sacar recursos de un lado y transferirlos a otro.
Exoneración es que el Estado no te cobre una parte.
El MEF puede llamarle “gasto tributario” a la recaudación que deja de cobrar por una exoneración. Para una planilla fiscal, sirve.
Pero cuando la base de comparación es un sistema abusivo, esa planilla deja de describir la economía y empieza a justificar al monstruo: el Leviatán fiscal.
2. Uruguay no tiene un mercado automotor normal.
Tiene autos caros por impuestos, aranceles, regulaciones, patentes, combustibles, repuestos e intermediaciones protegidas.
El eléctrico no apareció como un capricho de ricos. Apareció como una grieta en un muro fiscal que hace décadas encarece moverse, trabajar, producir y transportar.
3. La demanda no maduró sola.
Creció porque, cuando el Estado dejó de aplastar una opción con impuestos, la gente encontró una salida.
Eso no prueba que los eléctricos estén “subsidiados”. Prueba que el resto del sistema está demasiado castigado.
4. La frase revela una mentalidad de caja.
“Si subsidio acá, vendo menos acá.”
Para esta mentalidad, cada auto eléctrico es una venta de nafta perdida, un IMESI perdido, un pedazo de caja que se les escapa.
No ven consumidores pagando menos por moverse.
Ven recaudación que todavía no capturaron.
5. El absurdo energético es todavía mayor.
Uruguay no tiene petróleo.
Uruguay sí tiene una matriz eléctrica propia, limpia y competitiva.
Entonces, ¿qué propone el fiscalismo?
Hacer menos atractivos los vehículos que usan la energía que producimos, para proteger la recaudación atada a la energía que importamos.
Brillante.
6. Gravar por precio no es economía: es moralismo fiscal.
Si un vehículo pesa más, rompe más calles, congestiona más o genera más costos reales, cobrale por eso.
Pero castigar una compra solo porque es cara no es economía. Es moralismo fiscal con Excel.
Y en Uruguay el patrón se repite:
el impuesto temporal se vuelve eterno;
el alivio temporal se vuelve escándalo.
El problema no es que los eléctricos paguen poco.
El problema es que Uruguay convirtió la movilidad en un lujo fiscal.
Y cuando los uruguayos encuentran una rendija para pagar menos, el Estado no se pregunta cómo abrir la puerta.
El Leviatán se apura a cerrarla.
El tipo más peligroso para la democracia. Díaz. Sospechosísimo de trabajar para agendas y poderes extranjeros opuestos a los intereses de los uruguayos.
Un tipo sin ética y muuucha ambición. Controla el M.Interior, Defensa, Inteligencia y Cancillería casi que también, por lo meos. Ah! Y controla la fiscalía! lo que supone un quiebre democrático además.
La colonización de la justicia es un GOLPE DE ESTADO burocrático.
Juan Fagúndez sobre “acumulación de poder” de Jorge Díaz: “No termina de irse de Fiscalía”. https://t.co/sNWPtTyG4u a través de @portalmvd
Vienen por la guita de las AFAPS
Vienen por el Ministerio de Justicia
Vienen por controlar a las plataformas para q no critiques
Nace 1 dictadura de a poco con la teoría del sapo en agua tibia.
Y nosotros? Peleándonos y dividiendonos por boludeces.
Es el MLN y los bolches q se te quedan con el país
Que esperamos pa juntarnos?
Los uruguayos nos debemos preguntar cuál es la conquista a la que se refieren los impulsores del “diálogo social”.
Imponer un capricho ideológico no debería ser conquista en si misma.
¿Por qué sería un conquista la estatización de la administración de fondos de ahorro y creación de un monopolio que quita al trabajador la posibilidad de elegir a quien le da su dinero, para que se lo administre y lo haga crecer?
¿Cómo puede ser una conquista afectar negativamente los futuras jubilaciones?
¿Cómo puede ser un conquista que 300 empleados de las AFAP pierdan su trabajo y, en el mejor de los casos, pasen a ser funcionarios públicos?
¿Cómo puede ser una conquista generar un aumento del riesgo país?
¿Cómo puede ser una conquista aumentar en cientos de miles de millones de dólares los costos financieros del Estado, sacando esos recursos de otras prioridades?
¿Cómo puede ser una conquista afectar negativamente el clima de negocios, cuando el país necesita con urgencia inversiones privadas para poder volver a crecer?