A veces me siento un mujerón trabajando re duro, corriendo por mis sueños, ocupándome de todo y resolviendo, otras veces me siento como una morrita de 5 años que solo necesita que la mimen e ir por un helado.
Un día te das cuenta que ya no te gusta lo mismo que antes, que ya no te cae bien la misma gente, que ya no piensas igual, que hay cosas que antes aceptabas y ahora no, cambias, te abres otros caminos, te despides de lo que eras y empiezas de nuevo y es bonito y está bien.