Tengo una conexión con alguien que nunca se podrá romper, incluso si estamos separados por azares del destino, y aunque lo neguemos, siempre sentiremos esa nostalgia en el corazón y una parte del uno vivirá en el otro; hay gente que te marca de por vida y no podemos evitarlo.
Quizás no volveremos a reír juntos, ni a hablar de música, de la luna o el mar, pero lo que fuimos es irrepetible; con eso ya le ganamos a la vida, al tiempo y al destino.