Yo creía que la comunicación era la base de todo, pero al final es la comprensión, porque puedes decir todo lo que quieras, pero si alguien no está dispuesto a entender, seguirá siendo un caos.
Aprendí que merezco lo mejor del mundo, que mi esfuerzo vale la pena, que no tengo que darle demasiada importancia a quien se va, sino a quien se queda conmigo a pesar de que a veces, todo se vuelva complicado
No obliguen a nadie a dedicarles tiempo tampoco a responder rápido, ni a cambiar algo que no quieren cambiar porque las acciones tienen más valor cuando se hacen por iniciativa propia, no porque uno tenga que pedir.
Si supieran cuanto tiempo, esfuerzo, miedo, ansiedad y lágrimas cuesta volver a reconstruirse; entenderían porque hay que tener cuidado al elegir quien entra a nuestras vidas y quien no, a veces hay personas que no les importa rompernos y dejarnos vacíos.