La culpa es de la madre porque cría varones violentos.
La culpa es de la mujer porque elige mal sus parejas.
La culpa es de la mujer porque la pollera corta.
La culpa es de la mujer porque estaba borracha y quién te manda.
La culpa es de la mujer porque andaba sola de madrugada.
Convencidísima que la única manera de destacarte en tu profesión es obsesionarte con tu tarea, nunca parar de estudiar, ser buena persona y entender que la guita no es lo más importante en la ecuación.