Oigan pues si Erika Kirk está abogando por quitarle derechos a las mujeres igual y debería empezar por ella misma y callarse el perro hocico. Se me ocurre.
con esta ola de conservadurismo híper ligado a la religión es cuando más espacio tenemos que ocupar las mujeres y apropiarnos de él, ser más coloridas, más ruidosas, más experimentales, más arriesgadas, más TODO.