Qué divertida está España.
Este amigo lleva más de un año en proceso para divorciarse. Justo cuando me dijo que estaban separándose, le advertí de lo que le iba a pasar: le pondría una denuncia falsa.
Ni una semana tardó. Se pasó todo un finde en el calabozo porque así están las leyes para los hombres.
Con lo complicadas que se le estaban poniendo las cosas, decidió cambiarse de sexo. Así no le podrían decir que prevalece la madre si hay que disputar la custodia; le sirve por si le vuelve a denunciar, que no pueda ser por violencia de género. Para acceder a ayudas en igualdad de condiciones…
En el juicio le absolvieron, por cierto.
¡Toca celebrar!