Estoy enamorado de esta frase:
Si no sucede de la forma en que querías, va a suceder de una forma mejor de lo que imaginaste.
Esa es la belleza del plan de Dios.
Hacerse cargo del lugar desde donde uno habla, elige, ama, se va o se queda.
Como decía Lacan:
“De nuestra posición de sujeto, somos siempre responsables.”
No de lo que nos pasó.
Sí de lo que hacemos con eso.
Si no aprendés a calmarte, cualquier palabra te desestabiliza. Si no aprendés a valorarte, cualquier rechazo te destruye. Si no aprendés a priorizarte, cualquier persona te manipula. Al final no se trata de los demás, se trata solo de vos.
A veces me gustaría ser impuntual para sentir lo mismo que sienten los impuntuales: NADA. No sienten culpa, no les importa hacerte perder tiempo, no les importa faltarte el respeto. Viven mejor.