María José Pinto no puede subir un video en un columpio y luego irse a España de paseo mientras el sistema de salud pública atraviesa su peor crisis histórica: no hay medicinas, la falta de mantenimiento es precaria y la gente espera incluso sin aire acondicionado en un calor insoportable.
Hace unos meses les decía que tuvieran paciencia, que todo iba a mejorar con el decreto 108, que tenía el objetivo de fortalecer la gestión del sistema de salud pública.
Pero la verdad es que cada día estamos peor.
Pinto no está apta para el cargo.
Las mozas y las prepago perdieron el temor a Dios cuando las redes sociales las validaron, las empoderaron y las rebautizaron como “mujeres de alto valor”.