A veces la vida duele más de lo que el corazón admite, y está bien llorar; porque las lágrimas son la forma más humana de decir: “aún resisto, aunque me duela.”
"Me gustaría dormir sin tener que pelear con mis propios pensamientos,
cerrar los ojos y encontrar descanso en lugar de tormenta.
Pero a veces el insomnio es el único que me escucha."