Falleció un compañero de trabajo. A los 20 minutos de recibir la noticia, ¿adivinen qué hizo todo el mundo? Seguir trabajando.
Pasen tiempo con sus seres queridos, no regalen tiempo de más a una empresa.
A los 21 años, todos los ciudadanos de Singapur son incluidos automáticamente como donantes de órganos.
Quien opta por salir pierde prioridad en caso de que necesite un trasplante en el futuro.