Lo más amable que puedes hacer por ti mismo es dejar que la gente se vaya cuando ellos quieren irse. Sin suplicar, sin perseguir. Cuando dejamos de forzar a la gente a que nos elija hacemos espacio para personas que están hechos para nosotros.
De verdad que da miedo como hoy en día todo el mundo se divorcia. Parece que ya el matrimonio no significa nada y es una decisión que la gente toma muy a la ligera..