La arquitectura cerebral de un psicópata consta de rasgos biológicos clásicos como el de una menor cantidad de conexiones nerviosas en la corteza prefrontal (área que regula la conducta, el control de impulsos, el juicio moral, la planificación y la anticipación de consecuencias); una menor activación neuronal a nivel de la amígdala cerebral (área que procesa emociones como el miedo, la culpa y el reconocimiento del sufrimiento de otras personas); y las conexiones particulares entre ambas, es decir, entre corteza prefrontal y amígdala cerebral que hacen que los psicópatas entiendan las reglas, sepan distinguir el bien del mal y reconozcan que una acción hará sufrir a alguien, pero que hacen que ese conocimiento no genere el impacto emocional habitual que genera el cerebro de la población no-psicópata. Este trastorno de la personalidad antisocial con base biológica tangible y demostrable hasta por neuroimágenes se intentó "curar" desde finales del siglo XIX utilizando incluso terapias biológicas extremas como la terapia de choque, coma inducido por insulina, electroshock, castraciones física y químicas e incluso lobotomías. Ninguna tuvo éxito. Hasta que apareció una novedad en el año 2026: la terapia "zorro no te lo lleves". Resulta que todos estos rasgos biológicos presentes en los cerebros de los psicópatas son susceptibles de modificación... y aparentemente era más fácil de lo que creíamos: basta con que un amigo de estos seres los agarre en el medio de un asado, los lleve a un rincón y les diga "che no da".
@m4tuzzalen Pero qué te pensas que viene un chabon a un asado y tira "che ayer le pegué a mi mujer" y todos nos reímos? ¿Acaso pensas que está socialmente aceptado en los grupos de hombres ser un hijo de mil puta golpeador, violador, asesino y descuartizador?
Como se nota que no sos hombre.
¿Por qué los intelectuales odian el capitalismo? - Jesús Huerta de Soto
Bertrand de Jouvenel, en su análisis sobre la relación entre los intelectuales y el capitalismo, sostiene que muchos de ellos tienden a rechazar el sistema capitalista debido a su naturaleza impersonal y a la percepción de que promueve desigualdades.
De Jouvenel argumenta que este rechazo se origina en el deseo de los intelectuales de tener un papel central en la sociedad, algo que el capitalismo no necesariamente les garantiza. Jesús Huerta de Soto amplía esta crítica al señalar que el odio de los intelectuales hacia el capitalismo se fundamenta en cuatro factores: ignorancia, soberbia, resentimiento y envidia. La ignorancia se manifiesta en una falta de comprensión de cómo el capitalismo fomenta el bienestar general; la soberbia, en una actitud de superioridad moral frente al mercado; el resentimiento, por no ser reconocidos como actores clave en el sistema; y la envidia, hacia quienes prosperan bajo un modelo que privilegia el mérito y la innovación.
Estas críticas reflejan un profundo desacuerdo con los principios de la economía de mercado, que valora la descentralización y la competencia, en contraposición al control centralizado que muchos intelectuales prefieren.
“Barrelier no es un monstruo, es un hombre criado en una cultura machista”
Flasheaban revolución, decían que iban a ir por todos los hombres, pero terminaron usando ese "machismo" que tanto "combatían" solo para bajarle el precio a tipos como Barrelier
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Estas son Cecilia Boufflet y María Migliore. Defendieron abiertamente a los violadores de menores con la mentira de que pueden "cambiar" e insertarse en la sociedad. Esta gente no debería tener nunca más un micrófono cerca. Lacras.
Terroristas de Hamás lanzan misiles desde tiendas de campaña vestidos de civil.
Cuando Israel los mata, Hamás afirma que eran civiles inocentes.
Todo fue propaganda desde el principio.
Mike Tyson soltó una frase de pura sabiduría.
“No tienes disciplina? No eres nadie. Nada.”
Luego soltó la frase letal que le enseñó Cus D’Amato: “La disciplina es hacer lo que odias, pero hacerlo como si lo amaras.”