No todo en la vida se resuelve luchando, hay cosas que sanan soltando.
Porque cuando aceptas lo que es, dejas de sufrir por lo que no fue.
Y en ese momento, empiezas a ser libre.
Ánimo... ¡el cielo es el límite!
Hoy haz un pequeño cambio:
Cuida lo que te dices, cuestiona tus pensamientos negativos y empieza a hablarte como alguien que quiere salir adelante.
Porque el día que cambias tu forma de pensar, ese día empieza a cambiar tu forma de vivir.
Ánimo... ¡el cielo es el límite!
Tal vez la vida no es perfecta, pero sigue siendo un regalo maravilloso.
Y mientras tu corazón siga latiendo, siempre habrá razones para sonreír y decir con fuerza:
¡qué bonita es la vida!
Ánimo... ¡el cielo es el límite!
Lo importante no es cuántas veces caes, lo importante es cuántas veces decides levantarte.
Nunca olvides esto:
En la vida no gana el que nunca cae, gana el que siempre vuelve a levantarse.
Ánimo... ¡el cielo es el límite!
Hay gente que hace las cosas por obligación y hay gente que las hace con el corazón.
Los dos trabajan, pero solo uno deja huella.
Así que hoy recuerda:
vayas donde vayas, ponle corazón.
Ánimo... ¡el cielo es el límite!
Hay gente que hace las cosas por obligación y hay gente que las hace con el corazón.
Los dos trabajan, pero solo uno deja huella.
Así que hoy recuerda:
vayas donde vayas, ponle corazón.
Ánimo... ¡el cielo es el límite!