«Entiendo que ustedes, los fieles, quieren la Misa tradicional en latín, aumentaré su disponibilidad»
– Obispo de Oslo, en respuesta a la situación actual de la FSSPX.
"Cuando el dolor te venza y te derrumbe y des
con tus huesos en una noche ciega,
no pienses ante todo en escapar: indaga
en el hondo misterio que supone
que ese dolor exista, igual que existen
el pájaro y la flor, la hormiga o las estrellas ".
Eloy Sánchez Rosillo
Leí que alguien dijo por ahí: “entre Lefebvre y el Cardenal Fernandez me quedo con el Cardenal Fernandez”.
Pues yo no me quedo con ninguno de los dos. Me quedo con Jesucristo.
Y agrego lo siguiente: es más hereje el modernista que está dentro de la Iglesia “ejerciendo” el ministerio “legalmente” que el seudo- tradicionalista que está formalmente excomulgado.
Aquellos curas que, de modo “legal” apoyan los lobbies LGBT, apoyan la ideología del género, tratan a la Eucaristía como si fuese un caramelo y predican el veneno de la herejía desde el ambón están más excomulgados que cualquier seudo- tradicionalista que desobece al Papa.
Sin embargo, concluyo diciendo lo siguiente: ni el modernismo ni el seudo- tradicionalismo me representa. Me representa solo la Iglesia Católica, la única verdadera, sin la cual no hay salvación. No quieran hacerme elegir entre modernistas y seudo-tradicionalistas. Elijo ser católico. Lo demás no lo compro, pues no compro ni la herejía “legal” (modernismo) ni el falso tradicionalismo. Solo soy católico hasta la muerte. Bendiciones
Mis opiniones:
- Lo primero es que no hay pronunciamiento directo del Papa León XIV, a diferencia de 1988. Entiendo que el decreto no tiene aprobación específica y que es simplemente la constatación de lo que ya se sabía: que el acto de ayer supuso la excomunión automática.
- La nota explicativa, que es lo más duro, es otro cantar. Lo que hace el Card. Fernández es aplicar, sin más, la doctrina vigente del Comité de Textos Legislativos de 1996. Por eso no se decreta nada, sino que se explican las consecuencias prácticas de esa postura.
- Ahora bien, la postura del Comité de Textos Legislativos apenas se ha tenido en cuenta en todos estos años, especialmente desde el levantamiento de las excomuniones a los obispos. En esa nota se dejaba claro que los presbíteros de la FSSPX estarían excomulgados por su adherencia a un movimiento cismático. Sin embargo, cuando el Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones, lo hizo sólo a los obispos y no a los presbíteros. Cuando Francisco dio licencias para confesar lo hizo sin levantar las presuntas excomuniones. Lo que lleva a pensar (así lo dije en el vídeo de hace unas semanas al respecto), que la Santa Sede nunca consideró excomulgada en bloque a la FSSPX.
- Pero lo cierto es que la nota sigue en vigor y que la aplicación que hace el Card. Fernández es formalmente correcta. Me parecería increíble que estos documentos hayan sido publicados sin el consentimiento del Papa. Así que parece que esta vez sí van a ir hasta las últimas consecuencias.
- Si no me equivoco, en 1988 la Congregación para la Doctrina de la Fe (hoy sólo Dicasterio) no fue la encargada de publicar documentos. El decreto declarando la excomunión fue de la Congregación para los Obispos y el Papa San Juan Pablo II publicó el motu proprio Ecclesia Dei. El documento del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos fue muy posterior, en 1996 por las dudas de algunos obispos.
- Si es el Card. Fernández el que está tratando el asunto, lo está haciendo, creo yo, de la peor manera posible de cara a solucionar la situación. Sospecho que este resultado es el anticipado por la misma FSSPX y que el ala más dura y contraria a cualquier arreglo con Roma estará satisfecha con él. Me puedo equivocar, pero es mi impresión.
- Ayer expresé mi deseo de que esto no sucediera, porque me parece que, si esto sí se cumple esta vez, va a ocasionar un daño terrible a los fieles, muchos de ellos comprensiblemente escandalizados por la situación de crisis en la Iglesia y confundidos por los que los están guiando mal.
- Si estas medidas no van acompañadas como en 1988 por una puerta abierta a poder vivir con más facilidad una vida tradicional en comunión plena con la Santa Sede, el resultado final puede ser catastrófico. No descarto que este resultado pueda ser la voluntad de los que están tomando decisiones.
- ¿Puede revertirse esto?
Al ser una mera nota explicativa, el Papa podría decretar algo distinto, aunque honestamente lo veo difícil. A la vez, me parece que esto prácticamente cierra toda posibilidad de diálogo, si es que alguna de las partes tuvo alguna vez intención sincera de dialogar.
- No queda más que rezar y confiar en la Providencia divina y en que Cristo siga guiando a su Iglesia. Para los que amamos la tradición y queremos seguir en plena comunión, se debe ejercer el derecho de resistencia (ver el vídeo sobre este tema en @LSDLVdirecto) ante todo lo que suponga ir contra la fe confesada siempre en la Iglesia. Esto supone obediencia en todo lo opinable, pero resistencia en lo que se mande contra lo necesario, sin miedo a sufrir las consecuencias y sin huir de la comunión jerárquica de la Iglesia para evitarlas.
Una pena.
El Papa León XIV ha pedido hoy a la FSSPX: «¡Den marcha atrás!». Les advierte de que las consagraciones episcopales sin mandato pontificio serían un acto cismático y un pecado de extrema gravedad.
La respuesta de D. Davide Pagliarani viene a ser: precisamente porque Roma nunca nos ha tratado del todo como cismáticos, tampoco debería hacerlo ahora.
Pero ése es el problema: durante décadas, Roma ha tenido gestos de una benevolencia extraordinaria con la FSSPX:
— Se habló de cisma, pero nunca se les trató simplemente como cismáticos.
— Se levantaron las excomuniones a los obispos consagrados en 1988, aunque ellos públicamente siempre negaron su validez y nunca se arrepintieron.
— Siendo arzobispo de Buenos Aires, el Card. Bergoglio favoreció su reconocimiento civil como asociación católica.
— Como Papa, Francisco concedió facultades para confesar válida y lícitamente, y abrió la vía para la asistencia válida a matrimonios.
Pero ¿qué movimiento real ha hecho la FSSPX hacia Roma?
La Fraternidad sigue rechazando en bloque el Concilio Vaticano II como matriz de errores. Sigue considerando que las reformas litúrgicas contemporáneas favorecen la pérdida de la fe. Sigue prohibiendo a sus fieles asistir no sólo al Novus Ordo, sino incluso a misas tradicionales celebradas por sacerdotes plenamente incardinados y en comunión canónica con la Iglesia. Sigue manteniendo tribunales propios cuyos juicios condicionan, de facto, el reconocimiento práctico de sentencias eclesiásticas. Sigue poniendo en duda la validez de las Ordenaciones o la Santa Misa siguiendo los nuevos libros litúrgicos, apelando a la posibilidad del defecto de la intención del celebrante.
Y, sobre todo, sigue sosteniendo que la Tradición permanece segura en ellos, mientras Roma, los obispos, los sacerdotes y los fieles que aceptamos el Vaticano II leído a la luz de la Tradición estaríamos atrapados en lo «conciliar» o «sinodal», como si eso significara necesariamente abandono de la fe. O, en palabras de Mons. Lefebvre, siguen manteniendo que "la Cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma [están] ocupados por anticristos".
No se puede vivir indefinidamente de la benevolencia de Roma mientras se niega a Roma la autoridad efectiva para juzgar la propia situación.
La FSSPX pide, muchas veces con razón, que no se la caricaturice ni se la trate como si fuera modernista. Pero entonces debería conceder a los demás la misma justicia: no todos los que aceptamos el Vaticano II en continuidad con la Tradición somos liberales, modernistas o ingenuos camino de la herejía. Así lo intenté explicar en mi último artículo sobre la profesión de fe y la ley del embudo.
Me gustaría que no tuviera que ser así. Estoy seguro de que en la FSSPX hay excelentes sacerdotes y fieles que aman sinceramente a Nuestro Señor y a la Iglesia.
Pero si me hacen elegir entre la FSSPX y el sucesor legítimo de Pedro, el Papa León XIV, incluso considerando el lamentable estado de crisis en que se encuentra la Iglesia, no puedo sino estar del lado del Papa y de la Iglesia de Cristo.
Y así espero morir, aunque siga siendo perseguido hasta el final.
Ubi Petrus, ibi Ecclesia.
@Annansii Te entiendo, son fuertes discursos anti niños. Quizás no hay que pensarlo demasiado, nada con los bebés es medible ni racionalizable, nada que vale la pena en esta vida lo es. Los niños no te impiden cumplir objetivos, acomodan las prioridades y te impulsan a conseguirlos.
Algunas de las cosas más importantes que nuestros mayores hicieron por nosotros las hicieron en absoluto silencio.
A veces, lo decisivo se esconde tras la ausencia de todo énfasis.