.. ''No nos regala la eternidad sino la vivacidad,ese minuto en el q se entreabren las puertas del tiempo y del espacio:aquí es allá y ahora es siempre.'' O.Paz
SENTIMIENTO NACIONAL🇻🇪
BASTA!!! Ya dejé que decir que "estamos bailando felices en las calles", "que Delcy es maravillosa" y de restregarnos en la cara todo el petróleo que saca de Venezuela.
@POTUS@SecRubio@RepMariaSalazar@RepCarlos@SenRickScott
@ekbufalo Erik te entiendo esta novelera venezolana repetida año tras año se asemeja más a un desorden "Por estas calles". El derecho de nacer puede rememorar por su nombre alguna legalidad que no existe, dentro de poco tendremos una por título sálvese quien pueda. Exilio dorado.
Pueblo no tumba a narcotiranías de izquierda, apoyadas por todos los grupos terroristas del planeta y buena parte de las organizaciones internacionales.
El régimen puede prescindir por completo de la sociedad y sostenerse en el poder. Al final, su fuente de ingresos son sus operaciones criminales y no los impuestos.
Una estrategia de desgaste, solo desgasta a la gente, la empobrece y pone en serio peligro a sus vidas. Sacar a la gente a la calle es un error y una pérdida de tiempo. Es como un shot de adrenalina, que se agota y luego solo quedan las fotos y la decepción.
Una política seria es viajar a Washington y poner en marcha una operación conjunta de la DEA con los militares venezolanos en el exilio, que no son pocos y están muy bien entrenados y dispuestos.
El responsable directo sería el ejecutivo nacional, encabezado por su presidente legítimo, por lo que no se podría tildar la operación como injerencia extranjera. Sería un acto del gobierno venezolano legítimo. Lo demás ya lo hemos vivido y su final no es bueno.
@lpoveda1@Noelleal @FIboperro333 Si pero hay otra diferencia y es la conciencia ya muchos entendieron que con escudos de cartón y piedras solo serán carne de cañón mientras sus dizque líderes no asoman ni la cabeza.
@GerardoLuisLugo@jcsosazpurua Admirable que usted como profesor reconozca esos atributos, incluso la humildad de darle la razón, pero creo injusto que no valore o desconozca sus propuestas, vivimos una realidad compleja, incluso las propuestas se vuelven agua y sal ante la carencia de un fuerza de choque.
Nuevamente alerto:
Si usted se siente contento con el desempeño del liderazgo opositor no lea este post, siga de largo porque no hay contenido que pueda interesarle.
————————————————-
En Venezuela, según mi opinión, es difícil que el cambio político pueda desarrollarse hoy en día únicamente a partir de la fuerza de la sociedad. No creo que tengamos la madurez política de pueblos como Polonia o Checoslovaquia para liderar una revolución de terciopelo. Fuerza sí, madurez política para entender el esfuerzo existencial del momento a largo plazo, no lo veo.
Tampoco tenemos políticos que vayan generando las condiciones, tanto externas a esos países como ocurrió con la perestroika desarrollada por Mijaíl Gorbachov, como internas como ocurrió con el Sindicato Solidaridad de Lech Wałęsa o como el Foro Cívico de Václav Havel.
Hago mención a eso, porque esta mañana estuve escuchando un maravilloso programa en el canal de @mingoteve y @ementov con invitados de lujo (@FlorIzcaray, @LuisAHerreraO y @Neoadolfo) en el que se comparaba nuestra situación con esos procesos de cambio.
Para mí —y creo que la historia me ayuda a argumentar esta posición— los cambios políticos trascendentales en un país necesitan de guía política y de acción política. Dicho de otro modo: necesitan de líderes politicos dispuestos y de pueblo valiente que enfrente las circunstancias.
Venezuela lamentablemente solo ha tenido uno de los elementos: un pueblo valiente que enfrenta las circunstancias. Y es precisamente por eso, opino, que hemos tenido políticos vivarachos, irresponsables, colaboracionistas y poco merecedores de la sangre y del sacrificio de su gente.
Ese pueblo valiente que es el venezolano, la valentía le resuena cuando tiene voluntad de lograr sus anhelos, pero también es víctima de los políticos a causa de su inocencia e inmadurez política.
La dirigencia política obtuvo un logro: llevar a la sociedad a una farsa y lograr demostrarla. En el lenguaje político institucional se obtuvo una apabullante victoria “ganamos”.
Lamentablemente pienso que es hasta aquí donde estaba dispuesta llegar la dirigencia, aunque su promesa era “Vamos a ganar y a cobrar”.
Pienso que la megalomanía de la dirigencia está exigiendo, a partir de su logro, que sea la sociedad la que haga posible “cobrar”. Es decir, si no se cobra no es culpa de la dirigencia que ya obtuvo su victoria (“ganamos”) sino la sociedad que no hizo su parte (“cobrar”).
¿Y por qué pienso eso? Pues porque durante el proceso electoral la dirigencia política estableció una ruta y una estrategia (campaña, comanditos, preparación y organización de esos comanditos, etc.) pero para la etapa de cobrar solo se ha limitado a decir “hemos probado el fraude”. Y es cierto: se probó el fraude ¿y? ¿Qué se hace con eso? Ya se probó ahora hay que cobrar.
En eso el régimen se adelantó pagó el precio que la oposición le impuso y volvió a apostar: se atrevió a hacer lo que no creía la oposición que iba a hacer: decretar ganador a Maduro y juramentarlo como presidente. Le cambió el lenguaje político a la oposición que no estaba preparada para eso.
Ahora el régimen juega duro, mientras la oposición quedó atrapada en la realidad del “ganamos” y en el slogan del “vamos a cobrar” y en su incapacidad —al menos así lo veo— la acción política quedó atrapada entre carrozas, estrategias vencidas y llamados internacionales sin arriesgarse más que el ciudadano que protesta y lucha por su libertad en contra de colectivos y los militares.
La dirigencia ni siquiera ha escalado en su discurso mientras las calles sangran. Solo se limita a decir “probamos el fraude” “ganamos” y llaman a “protestas pacíficas” cuando la verdad que se juega, y que la dirigencia exige en silencio, es la rebelión popular.
Ante esa falta de coherencia de la dirigencia opositora, llena de colaboracionismo, siento que la sociedad pondrá -otra vez- los muertos y los presos y la dirigencia las selfies, los exilios y la “grandeza mediática” de la lucha.
@willycochez Y en mitad de la noche, el tronar de los fuegos artificiales produjo un enorme sensación de exitación y algarabía y cuando abro los ojos me doy cuenta que fue un sueño y que el repiqueteo de las cacerolas me despertó. "Los mil y un sueño".
Estrategia: ¿más sangre?
Se organizó un circo electoral a sabiendas de que la entidad que arbitra el proceso y toda la infraestructura: tecnológica: máquinas; humanas: testigos; legales: REP y Actas; logísticas: "fuerzas armadas"; Apoyo Internacional que avala el proceso: "Observadores"… y todo lo demás, están bajo el control absoluto del régimen, que diseñó dicho organismo precisamente para garantizar su permanencia en el poder, por eso son ya 32 procesos electorales los que se han celebrado y el régimen sigue allí.
En consecuencia, cuando se piensa que se está ejerciendo el "derecho al voto", realmente lo que se está haciendo es un simulacro, donde el voto vale tanto como un TSJ sin jueces imparciales, es decir, no vale nada. Toda la infraestructura electoral está diseñada para que sea imposible probar el fraude, ya que el régimen fabrica sus propios testigos, sus propias actas y sus propias mesas, generando millones de votos de forma arbitraria que luego las autoridades del CNE avalan como auténticos.
Como el árbitro es el que refrenda las actas, le basta a ese árbitro presentar sus actas fabricadas y alegar que las de la "oposición" son las fabricadas, y entonces se convierte en un dime y direte, donde por razones lógicas gana quien tiene el poder "legítimo", que fue reconocido por los actores al momento que aceptaron participar con esas circunstancias en pie.
Crear una página web, desde el punto de vista legal carece de toda relevancia, ya que cualquiera es capaz de crear lo mismo y hacerlo con sus propios datos, y el régimen tiene el poder para materializarlo.
La razón por la cual un régimen totalitario secuestra todas las instituciones, aplasta al Estado de Derecho y crea su disfraz democrático es precisamente para que la vía legal sea írrita y no haya forma de probar nada.
Por su parte, los organismos internacionales no tienen la capacidad de hacer nada significativo al respecto, por lo que cualquier alegato jurídico se pierde en el aire. Es por esto que cuando se diseña una estrategia electoral, a sabiendas de todo lo descrito arriba, su única justificación debe ser actuar solo si se tiene un plan capaz de responder al enfrentamiento violento que implica un reclamo de fraude en la calle.
Actuar bajo supuestos y esperanzas no es una opción, ya que lo que está en juego es la vida de personas de carne y hueso, y por lo general son los más jóvenes e inocentes los que terminan en la morgue, desaparecidos o en un calabozo torturados.
Pretender que una guardia pretoriana, diseñada, por más de dos décadas, de manera muy profesional para responder ordenes exclusivamente del régimen se volteen a apoyar a un movimiento cívico es iluso e irresponsable. Si a eso se le suman los colectivos y las bandas terroristas que trabajan para el régimen, la conclusión es que promover acciones de calle sin tener una respuesta contundente a esa realidad, es casi un acto criminal y, desde luego, una gran falta de responsabilidad.
En este momento el planeta sufre dos guerras espantosas y USA, además, está en medio de una batalla electoral que concentra toda su atención e interés. La importancia de Venezuela desde el plano geopolítico quedó reducida a casi nada, ya que fuentes de petróleo abundan, en especial, en los mismos Estados Unidos.
Así las cosas, hacer llamados de calle y promesas de probar lo que, por lo demás ya estaba probado (la ilegitimidad del régimen), usando criterios legales es un cuento de ciencia ficción, que a estas alturas es harto conocido por un país que tiene 25 años sufriendo toda clase de tragedias sin poder, debido a líderes fallidos y estrategias mal concebidas, salir de su laberinto infernal.
Lo que ocurrió ayer fue una tragedia de proporciones titánicas. Antes y durante la campaña electoral se le ofreció al país, se les prometió a los venezolanos de buena voluntad, un resultado que era imposible de lograr, y bien lo sabían quienes hicieron las promesas y crearon las ilusiones y esperanzas: se dijo que serían tantos millones de personas y tantos testigos, que el CNE no podría hacer el fraude…y eso, cualquiera que conozca a fondo a la bestia que enfrentamos, sabe a la perfección que no es posible.
Lo que está ocurriendo asoma mucha tragedia sin solución racional a la vista. Son bonitas las proclamas y las ilusiones, pero para el que lo razone con detenimiento se dará cuenta que lo que se está repitiendo es el escenario de 2014 ("La salida"), que le costó al país miles de presos políticos, cientos de muertos, miles de heridos y miles de desaparecidos, sin contar los comercios que quebraron y el desierto en que transformaron a Venezuela por tres largos años, produciendo un éxodo de más de ocho millones de personas, muchas de ellas huyendo en las condiciones más dolorosas y riesgosas.
Cuando se diseña una estrategia, se deben tener previstas todas estas cosas: A, luego B y luego C, y todo blindado y capaz de hacerle frente a las circunstancias violentas que se desencadenan. De lo contrario, se está improvisando y asumiendo riesgos mortales que afectan la vida de millones de personas inocentes. También, cuando se diseña una estrategia, se tiene que contar con un equipo humano de valores intachables e intelectos capaces de medir riesgos, tomar decisiones y resolver los problemas que se presenten.
Si el equipo escogido es un grupo humano de comprobada incapacidad y de valores que no se diferencian al régimen que se combate, las probabilidades de tener éxito en el objetivo trazado son equivalentes a cero. ¿Era la MUD el organismo idóneo para proveer el equipo humano y la maquinaria estratégica? ¿Se tenían que resucitar a los muertos y ponerlos de nuevo como la oposición oficial de Venezuela, legitimada para seguir capitalizando a "la lucha por Venezuela" y empoderados para organizar sus listas de candidatos para las próximas reparticiones de preveendas parlamentarias y regionales?
Cada uno de ustedes respóndase esa pregunta en el silencio de sus propias consciencias. Es terrible lo que se le ha vuelto a hacer a Venezuela. Ya se está produciendo mayor aislamiento del país (lo que afecta exclusivamente a los ciudadanos de a pie, porque aislar y sancionar a un régimen totalitario es más bien hacerle un favor. No es casual que el régimen de Castro ya está cerca de cumplir 70 años esclavizando a los cubanos, únicos dolientes de los embargos y aislamiento).
Tras una larga vida dedicada a la lucha por Venezuela, hace pocos años opté por retirarme por completo del escenario público y dedicarme exclusivamente a temas literarios y jurídicos. Pero hace pocos días, antes de que se materializara el circo, una diputada española, muy cercana a políticos criollos exiliados, publicó la foto de dos muchachitos, de menos de 18 años, con una pancarta que decía: "No tenemos miedo", instando que nuevamente jóvenes idealistas y desconocedores de la historia se lancen a las calles en gestas heroicas que solo terminan en muerte, lágrimas y mucho dolor.
Eso me obligó, por temas de consciencia, a no quedarme callado y emitir mi opinión sobre lo que pensaba de lo que estaba sucediendo, en la esperanza de que quizás al menos un muchacho me leyera y se lo pensara varias veces antes de lanzarse a la calle para ser masacrado por asesinos sin pudor ni consciencia.
Apoyé a MCM abiertamente porque pensé que ella sabía todo esto que he comentado y no se prestaría para el circo, sino que en una realidad, al margen del régimen, siguiera construyendo un liderazgo fresco, poderoso y capaz de responder al momento preciso, con las circunstancias precisas, que hoy no están dadas, vista la situación en que se encuentra el mundo en estos momentos.
Pero al ver que los eternos y fallidos miembros de la MUD eran quienes constituían su equipo estratégico, logístico y narrativo, no me quedó otra opción que cuestionar sus acciones, haciendo un llamado al ejercicio del pensamiento crítico, la madurez y la sabiduría.
Es trágico por partida doble cuando se tiene a un importante porcentaje de la población negada a comprender de raíz las dimensiones del enemigo que nos secuestra y aprender de las lecciones del pasado, acumuladas durante un cuarto de siglo.
Ahora Venezuela se enfrenta a un futuro muy incierto y lleno de obstáculos adicionales, con el agravante de mayor aislamiento, mayores restricciones, calles incendiadas y la imposibilidad de llevar una vida semi normal en el país, mientras se presentaran las circunstancias apropiadas para ejercer acciones contundentes y exitosas.
No todas las estrategias son válidas para cualquier contexto espacio - temporal. Hay acciones que se pueden ejecutar en un tiempo y otras no, porque no están dadas las circunstancias. Venezuela se encuentra muy aislada, efecto de acciones que en su momento fueron oportunas, pero comandadas por la gente equivocada.
Se perdió una gran oportunidad entonces. Aunque se logró ponerles precio a ciertas cabezas y calificar al régimen como ilegítimo y usurpador, al no tener a las personas idóneas, la oportunidad se perdió y lo que quedaron fueron unas sanciones que golpearon duro a los venezolanos de a pie, porque, insisto, a un régimen totalitario eso no le hace ni cosquillas.
¿Qué opción tenía el ciudadano de a pie? Darse cuenta de que el voto no vale nada y que a veces es mejor no asistir a ciertas convocatorias, cuando quien las organiza es un mafioso dispuesto a todo y con un poder económico y militar cuasi infinito para hacer lo que le dé la gana.
Abstenerse, continuar con la narrativa de ilegitimidad y criminalidad del régimen, posicionada desde 2019; y acentuarla, era la mejor estrategia, esperando mejores momentos para ejercer acciones de mayor envergadura. Ahora el régimen se le dio la oportunidad de aparecer como la víctima de la violencia y a su líder como un candidato que puede optar a ser electo, en vez de ser el prófugo de la justicia que una vez fue.
Cuando un general lleva a sus hombres y mujeres a una guerra, tiene la obligación de contar con una fuerza capaz de neutralizar al enemigo, cuyo poder comprobado es total. Si no tiene eso, hacer promesas de imposible cumplimiento y exponer la vida de millones de personas, y la de todo un país, es irresponsable e inaceptable.
Sé que estas líneas me seguirán trayendo como consecuencia miles de insultos, incomprensión y ataques de todo tipo producto de emociones desbocadas.
Asumo ese costo, pero al menos sabré para mis adentros que no hice silencio cuando mi deber era como mínimo advertir.
Mi hijo mayor aún carga en su espalda nueve detonaciones hechas a quemarropa por un asesino del régimen, en una de las tantas marchas inútiles que líderes irresponsables convocaron en el pasado. Ese recuerdo y tantos otros recuerdos me obligaron a no callar.
Reciban un fuerte abrazo y que Dios nos bendiga a todos.
@jcsosazpurua Totalmente de acuerdo, sobre todo y muy importante, de reflexión para nuestros jóvenes ansiosos de un cambio en las expectativas del país, dificilmente un milagro podría cambiar este escenario, ya que, lastimosamente el que olvida el pasado está sujeto a repetirlo.
@LudwingSilva Si no lo hicieron en el 2019 que las elecciones fueron ilegítimos por la alta abstención, ahora con estas sólo quedará reconocerlo y levantar las sanciones. No es por ahí, lamentablemente sin fuerza militar de apoyo salvo cuatro palabras de aliento y la vida continúa. Lamentable.