Poniéndome los rollos en la cabeza porque mañana me tomo la foto más esperada desde que llegue a Madrid, por fin después de 7 años echándole bolas, lejos de mi casa y de mi gente.
Van dos veces en la semana que me piden el número por la calle y cuando digo que no, los jevos se arrechan (?), tipo si no te quiero conocer estoy en todo mi derecho de decir que no