Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
A todas mis amigas las tengo guardadas con su apodo un emoji que las representa y corazoncitos de diferentes colores.
Que es eso de tenerlas con sus nombres nada más.