Yoel, Jesús Gerardo, Grisel y María del Rosario, son niños de ocho, 10, 12 y 13 años de edad respectivamente. Alguien los secuestro en Acapulco, Guerrero. Los mexicanos no pueden desaparecer, esto debería llamar a todos los esfuerzos que sean posibles y necesarios. Espero que estén bien, que Dios los esté cuidando, que la soledad y el miedo sean pasajeros y regresen a vivir todo lo que merecen. Ellos deben estar en los brazos de sus padres, jugando, riendo, estudiando, no luchando por sobrevivir.
@KenobiMarlene Es ist immer etwas Dunkles, das mich verfolgt oder auf ein dunkles Loch fällt. Ich frage mich, ob es etwas damit zu tun hat, dass sich alles um uns herum verändert.