Un juguete, unos dibujos, un videojuego y una peli que resuma mi infancia.
Sí, estaba enganchadísimo a las pelis de Bud Spencer y Terence Hill…esos tortazos eran hipnóticos!
Sonríe, siempre sonríe, porque todavía no eres ni la mitad de lo que serás; porque muchas cosas nuevas están en camino; porque vales mucho y lo mereces. Sonríe y confía.