La verdad no existe en los absoluto pero si existen verdades subjetivas en cada persona, no hay que parar de buscar eso que uno crea que es lo correcto para vivir, sobre todo si es no jodiendo a nadie.
Felicidad tan efímera como los momentos de brillantez, como los momentos de turbulencia, tan necesarios como constantes tan formadores como repelentes de cosas innecesarias.